La Cueva de la Hidra

¿Mexicana yo?

Los 118 millones de mexicanos que vivimos en este país tendríamos que preguntarnos de cuando en cuando, qué significa serlo hoy. Hay definiciones sobre nuestra identidad: las de los estudiosos, las de los poetas, las de los políticos. Lo cierto es que más allá de ellas, ser mexicanos en pleno siglo XXI empieza por entender que ésta no se reduce a gritar Viva México o brindar con tequilita. Hemos de desentrañar, entender, sentir, vivir la mexicanidad con la convicción de nuestra universalidad y del proceso dialéctico modernizador que vivimos, construido sobre nuestras raíces milenarias.

Ser mexicano hoy tendría que llevarnos a sumergirnos en el reconocimiento de lo propio y en la capacidad formidable que tenemos para adaptarnos a un nuevo mundo con nuevas formas de comunicación, dominando las tecnologías de la información y a ser actores de la sociedad del conocimiento, imprimiéndole nuestro sello.

Estos días al cantar el Himno Nacional, gocémonos viendo ondear la bandera y, en ella, el rostro de nuestros padres y el de nuestros hijos. Ejercicio que remite al origen y al futuro. Mañana será día de "dar el grito" y el martes de celebrar el aniversario de la Independencia Nacional. Rituales que a todos mueven e identifican.

Ser mexicano, hoy, es asumir que habrá de luchar contra las organizaciones criminales, librando a las nuevas generaciones de ese azote, acabar con la ignorancia, con la corrupción, la impunidad, y no darse por vencidos. Ser mexicano hoy, es gozarnos en nuestro sentido del humor, en nuestra capacidad de reírnos de nosotros mismos, de alburearnos, de usar el doble sentido, de enfrentar la adversidad con gracia, humor y trabajo. Ser únicos. Ningún otro pueblo lo hace así.

Y los mexicanos que viven en "el otro lado" o en otros países, que trabajan, estudian, producen investigación, ciencia y están añorantes de regresar a la tierra que los vio nacer, orgullosos de su singular país que es hogar y Matria, que ellos también se unan a nosotros. La noche del 15 de septiembre gritemos juntos ¡Viva México!, en un ejercicio vital que inyecte al país energía, oxígeno, motivos y razones para seguir adelante: íntegros, sanos, fuertes, claros en el rumbo, agradecidos con el país y decididos a ser felices en México. Los que no creen en México, no creen en ellos mismos. Ellos no nos hacen falta.

Mañana al gritar Viva México, hagamos un compromiso con esta tierra nuestra. Hagámoslo, porque después de todo, a menos que estemos dispuestos a irnos de aquí para siempre, ésta es nuestra Patria, nuestro hogar, el lugar en el que descansan nuestros muertos y en el que crecerán sus hijos.

¡Viva México!