La Cueva de la Hidra

El Mensaje del Ozono

La calidad del aire en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México da cuenta de no pocos municipios mexiquenses muy contaminados, como Ecatepec, Naucalpan, Tlalnepantla, Coacalco, entre otros, y de delegaciones políticas de la Ciudad de México como Milpa Alta, Álvaro Obregón y Tlalpan donde se llegó a 192 puntos de ozono. Y de acuerdo al índice de contaminación del Instituto Mexicano de la Competitividad, entre las ciudades más contaminadas del país, además de la nuestra, están Mexicali, Cuernavaca, Monterrey, Tijuana, Toluca, Chihuahua, León, Celaya e Irapuato, las que padecen esta mórbida realidad que ha producido 30 mil personas muertas en el país en los últimos seis años.

Se informa, se analiza, se buscan y encuentran culpables pero no hay una campaña de comunicación, vamos un mensaje claro que oriente a la ciudadanía y comunique un rumbo en este sentido.

La cosa es así, todos contaminamos: vehículos privados y públicos, gasolineras, tiraderos de basura a cielo abierto, bacheos que emiten partículas y atorones de tránsito, obra pública y privada que no se suspende en días de contingencia, semáforos descompuestos, corrupción en la verificación, mamis esperando a sus peques afuera de las escuelas privadas en segunda fila,un parque vehicular envejecido de dimensiones inmanejables, chimeneas industriales que no suspenden operaciones, topes y, sobre todo, la ausencia de una cultura cívica y ambiental impulsada por un programa de comunicación que dé cuenta de ello y la aplicación estricta de la ley, lo que debiera asentarse en la nueva Constitución de la CDMX.

Todos tenemos que hacernos cargo del problema, no es tiempo de excusas o pretextos, ni de echarle la culpa a los demás. El principio tendría que ser que la autoridad sancione enérgicamente a quien contamine, sea persona privada, empresa, gobierno o quien fuere.

La Zona Metropolitana es compleja, con una concentración poblacional desmesurada, servicios públicos de transporte insuficientes y de mala calidad que requiere de políticas públicas e inversión que impulsen un actuar que haga viable la vida en la urbe.

Los cardiópatas, los asmáticos, quienes tienen enfisema y otros padecimientos crónicos, así como los niños y los ancianos están agudizando sus problemas de salud, yponiendo su vida en riesgo.

Todos contribuimos en algo y de alguna manera afectamos a otros. Lo cierto es que dos millones de vehículos están fuera de circulación y la contaminación no sólo no se dispersa sino que el índice crece.

¿La gasolina que se vende tiene algo que ver?