La Cueva de la Hidra

Legalidad: agenda 2015

El término de 2014 y el inicio de 2015 ofrece la posibilidad de mirar lo vivido y determinar el rumbo con base en la experiencia de los sucesos que pusieron en jaque al país y a cada uno en estado de alerta, a fin de poder entender las expresiones de violencia, la crisis económica y los movimientos sociales que marcaron el año que concluye. Es necesario profundizar el análisis de lo ocurrido sin convertirnos en estatuas de sal, esperando por quimeras inalcanzables. Lo que pasó no tiene regreso. Deja una agenda compleja por resolver en los diferentes órdenes.

Queda claro que la impunidad y la corrupción obstaculizan encontrar la verdad y el camino en medio de la confusión, que favorecen el poder de las organizaciones criminales e impiden la aplicación de la justicia y la construcción del proyecto de país planteado por las Reformas Estructurales. Hoy sabemos que no visibilizar y atender los problemas por locales que parezcan pueden volverse contra el país y trascenderlo; así ocurrió en Tlatlaya e Iguala que escalaron una dimensión inimaginada.

El año que inicia podemos enfrentarlo con una certeza: participar en la vida de nuestras comunidades y estar alertas puede hacer la diferencia entre una agenda de sangre y violencia o una en la que se propicien condiciones de legalidad y justicia. La indiferencia en la compleja circunstancia que vive el país favorece la impunidad y la injusticia, lo que se puede empezar a superar con la mente clara, el corazón dispuesto, determinación y una sociedad organizada que contribuyan a sanear la moral pública e impulsen el ejercicio de la transparencia y la legalidad, canalicen la indignación de manera civilizada y articulen soluciones participativas.

En la lucha por cristalizar la vida democrática hemos confundido ésta con la actividad electoral y a ésta con el triunfo de quienes garanticen más votos a cualquier precio a pesar de que no siempre son las mejores opciones para gobernar o legislar. Así ocurrió en Iguala con un candidato no militante. Entonces, hacer prevalecer la legalidad es lo que se advierte fundamental para vivir en un Estado de Derecho. Este año en que se eligen 9 gubernaturas, se renueva la Cámara de Diputados, varios congresos estatales y presidencias municipales, habrá que elegir a mujeres y hombres que puedan encabezar los esfuerzos para recuperarse de las heridas infringidas por la violencia, la crisis económica, la pérdida de oportunidades y de confianza en las autoridades y en las instituciones, vamos, educar para la civilidad como palanca que active la justicia.

Les deseo un buen 2015.