La Cueva de la Hidra

Igualdad y Equidad: La iniciativa

A 60 años de “haberle concedido el voto a la mujer”, durante la Presidencia de Adolfo Ruiz Cortines, el anuncio de Las Reformas sobre igualdad de género en materia de candidaturas de mujeres a la Cámara de Diputados y Senadores, hecho por el presidente Enrique Peña Nieto, en el sentido que 50% será para ellas, ésta ha sido bien recibida. Son quienes vienen decidiendo con su voto el destino de México, en razón que de 51 a 52 por ciento de las credenciales de elector son de mujeres, y que quienes asisten más a las urnas también lo son: 60%.

Esta iniciativa abre más posibilidades de participación política de las mujeres en todo el país. En el siglo llamado de las mujeres éstas se siguen abriendo paso, lo que ofrece oportunidades de incorporar una visión diferente de civilización, cultura y soluciones al cotidiano y al proyecto de país, por un lado, y de disciplina, compromiso, trabajo, coraje, valor, lucha y más, por el otro.

Se podrá hablar de democratización plena cuando en la igualdad de candidaturas para mujeres y hombres estén representadas todas las fuerzas políticas, el acceso a recursos, a tiempos oficiales, preparación para legislar, contar con asesores que el juego limpio favorezca su total empoderamiento. Las legisladoras que abrieron brecha saben cuán importante es todo ello a la hora de la lucha electoral y la legislativa.

El acuerdo es sin duda una de las formas civilizadas de hacer política.

Tendrán que entenderlo bien las mujeres que lleguen, a fin que éste no se convierta en una forma perversa de sometimiento ni de disuasión.

Es hora de bajar del ámbito de las mujeres de poder a las que necesitan representar a sus comunidades. Llegó ese momentode recuperar el lado humano y social del legislativo. Ciertamente, ya no más Juanitas, pero sí a fórmulas de empoderadas con experiencia y provenientes de todas las regiones del país, sin currícula legislativa previa.

Sin miedo a que la lucha se transforme en representación, llega el tiempo que las mujeres venidas de todo el país hagan política. Ellas están encabezando las verdaderas transformaciones del país desde la familia: saben que la educación es primero, que sólo así se materializan las reformas y los cambios.Tienen claro cuando una iniciativa, llevará beneficios a su gente. Tienen el sentido común y la sensatez para hacerlas viables en un mundo que cada día se torna más complejo y exigeun actuarmás pragmático. Quienes primero tenemos que entender este papel somos las mujeres.