La Cueva de la Hidra

Hoy no Circula. No resuelve

Los vehículos que circulan en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México producen 50 por ciento de los contaminantes que se emiten al ambiente; en esa medida los diferentes momentos del Programa Hoy no Circula siguen siendo paliativos. La solución de fondo es un sistema de transporte público suficiente y anticontaminante que desaliente el uso del automóvil, además de una regulación que alcance al transporte de pasajeros, de carga, escolar y empresarial.

El crecimiento urbano ya no puede ser horizontal, debe trabajarse en la compactación de la ciudad: construir hacia arriba, fomentarse una movilidad más sustentable. Caminar y utilizar bicicletas para distancias cortas. Lo paradójico es que los segundos pisos y las vías rápidas siguen alentando el uso del automóvil.

Asma, bronquitis, neumonía, padecimientos cardiovasculares, cáncer de pulmón, enfisema, enfermedades crónicas y otras linduras, son producto del aire que respiramos, el que cobra más víctimas entre niños, ancianos y población de salud vulnerable. En este estado de cosas puso contra la pared a los gobernantes del Distrito Federal y el Estado de México, y a fin de evitar que los habitantes de la metrópoli sigan enfermando, muriendo y representando un alto costo de atención médica y hospitalaria, se agudizaron las medidas.

Las concentraciones atmosféricas de ozono y las partículas suspendidas menores a 2.5 y 10 micrómetros exceden de manera persistente los límites establecidos por las normas mexicanas, y ni que decir de las internacionales. De 2011 a la fecha, el ozono se ha incrementado, manteniendo a la zona metropolitana del D.F en el primer lugar de ciudades contaminadas y en el cuarto en emisión de partículas, lo que afecta en especial a quienes viven en las delegaciones Magdalena Contreras, Cuajimalpa, Álvaro Obregón y Benito Juárez y, con la emisión de partículas, a los que habitan en Ecatepec, Coacalco y Tecamac.

De ahí que desde hace más de 20 años, los gobiernos del D.F y el Estado de México se hayan coordinado para atender el problema. Desde 1981 a la fecha se siguen paliando e incorporando nuevas modalidades de transporte público como Metro, Metrobús y Mexibús, lo que no alcanza en este territorio macrocefálico que todo devora.

Ahora con medidas más enérgicas y apoyo para instalar los convertidores catalíticos en los automóviles con más de 10 y 15 años de vida en el D.F y en el Estado de México, se pretende disminuir el problema.