La Cueva de la Hidra

De Grecia a Toluca pasando por China


El país de la democracia definió en un referéndum hundirse más. Están en todo su derecho de no aceptar las reglas del rescate económico que le imponía la Comunidad Europea para pagar su deuda, pero el efecto dominó ya se dejó sentir de manera dramática esta semana con la caída de las bolsas de valores en el mundo, y es que en la aldea global todos estamos cerca. Lo que hoy ocurre en Grecia con una deuda impagable, los bancos cerrados y los jubilados sin poder retirar sus ahorros, afecta a todos. Su problema impacta en los países miembros de la Comunidad Económica Europea tanto como en otros no miembros de ésta, en razón de la globalización económica. A México, con una economía abierta, con libertad de cambios, vinculada estrechamente a las divisas en razón de sus importaciones y exportaciones, la crisis griega nos obliga tanto como a Europa a tomar medidas. A los europeos los lleva a retraerse y dejar de comprarle a países como China cuya caída se dejó sentir en el mundo entero y pudiera ser peor. Incide en la actividad de nuestro país, de sus estados, sus municipios, a pesar que las autoridades financieras hayan señalado que estamos blindados y al mismo tiempo declarar que habrá que apretarse el cinturón.

El tipo de cambio con el dólar hace caras las importaciones y favorece el precio de las exportaciones, pero al final, el balance es incierto. Por lo pronto, el precio promedio del dólar de $16.15 pudiera seguir deslizándose y en un estado tan industrioso como el de México se vivirán las repercusiones a la hora de comprar maquinaria, tecnología y manufacturas diversas. Por otro lado, si nos dejan de comprar el 85 por ciento de manufacturas que producimos actualmente en el país, estaríamos en problemas.

El mundo occidental recibió de Grecia, estructura de pensamiento en diversos órdenes, incluido el político que aún hoy son vigentes; es decir, que democracia y Aristóteles aún caminan entre nosotros, pero en materia económica, el cimbramiento que vive la península griega pone al descubierto lo que ya se sabe, el modelo económico ya no da más.La situación de aquél país mediterráneo afecta lo mismo a Toluca que a Alemania, a Guadalajara que a Francia, a Vancouver, a Berlín,a Madrid, a París o a todo China, país exportador de todo, es el tsunami que viene. Toca ahora tomar las medidas necesariaspara los países insertos en la economía global–casi todos– para no fenecer. Hemos de seguir las reglas y Grecia tendrá que aislarse o aceptar.Tienen una responsabilidad con su pueblo y con el mundo. No todas las decisiones de un gobierno son tema de referéndum. Éste es el caso.