La Cueva de la Hidra

Febrero loco y la democracia otro poco

La gripe y la tos nos invaden, a consecuencia del frio, el viento, la lluvia y el sol acapulqueño que de pronto sale; claro está, se trata de febrero loco. Y como si el desorden meteorológico no fuera suficiente, el que se traen los partidos políticos que alientan y registran a algunos aspirantes peculiares a candidatos a los 2 mil 161 cargos a elección popular en juego, hacen del mes del carnaval una fiesta no solo pagana y religiosa sino también política. Estos son algunos actores de este teatro del absurdo: Cuauhtémoc Blanco, el popular futbolista contiende por la Presidencia Municipal de Cuernavaca por el PSD. Jaime Rodríguez, "El Bronco" es ya candidato independiente al gobierno de Nuevo León, posicionado en muy buen lugar en las encuestas. Guillermo Cienfuegos, el payaso "Lagrimita" pretende ser alcalde de Guadalajara como candidato independiente y su hijo, el Lagrimita Junior, mister Costel, que no se podía quedar atrás, irá por una regiduría en el mismo ayuntamiento, así como el doctor Abel Cruz, el de la curas mágicas por la radio que busca ser diputado federal por el PES, al igual que el actor Alejandro Camacho. Y qué decir de los chapulines que andan brincado de un partido a otro ¿Puede usted imaginar a Ana Teresa Aranda que era panista de hueso azul contendiendo por el PRI a una diputación federal en Puebla? ó a Marcelo Ebrard que no se sabe en qué partido quedará para al fin ser diputado. A la suma se añaden el actor Bernabé Meléndez "El Gatillero" y la campeona de boxeo Jackie Nava que buscan ser diputados federales por Baja California. El conspicuo Manuel Martínez Garrigos, ex alcalde de Cuernavaca, hará campaña por una diputación federal por el partido amarillo, después de haber dejado endeudado hasta los dientes al municipio de Cuernavaca. Si seguimos así, la Cámara de Diputados se convertirá en un concurso de aficionados.

Sin duda, la vida democrática da frutos pero también tiene sus déficits como lo señalaría José Woldemberg, y todo candidato es respetable en su calidad ciudadana pero hay unos que se pasan de la raya. Un poco de seriedad republicana y no ocurrencias. La realidad dicta orden y los tiempos reclaman profesionalismo político.

En el tema de las candidaturas para renovar la Cámara de Diputados se vive un verdadero tianguis, mientras el respetable público –la ciudadanía– sigue padeciendo las inclemencias del tiempo, los precios, los impuestos y de sus propias vidas. Febrero está loco pero los partidos y los candidatos más locos. Popularidad no es necesariamente representatividad.