La Cueva de la Hidra

Ajalpan: barbarie y encuestas

Descomposición social, barbarie, resentimiento social, fuenteovejuna se impusieron una vez más, esta vez en el municipio de Ajalpan, Puebla, donde un grupo de la comunidad asesinó y quemó vivos a dos jóvenes encuestadores; entidad vecina de este estado que también ha vivido momentos similares en Ecatepec y en otros municipios mexiquenses.

Ir con una tabla de encuestador, ser jóvenes y seguir un protocolo diferente a la costumbre local fue suficiente para despertar la suspicacia de una mujer adulta y, después, azuzados por ella, de otras personas más. Temor a lo diferente, ignorancia, pero sobre todo irritación social y liderazgos efímeros que se hacen justicia por viejos resentimientos sin ninguna relación, infringieron una muerte trágica a dos trabajadores de la empresa Marketing Research and Servicies. En Puebla, recientemente, se han registrado varios intentos de linchamiento, como el perpetrado el pasado lunes. Llama la atención que un estado apegado a valores tradicionales se deje llevar por la locura del linchamiento y el asesinato de la manera más brutal como en 1968 en San Miguel Canoa.

Las preguntas que surgen son muchas: ¿Por qué? ¿Quién empezó todo? ¿Por qué tanta saña? ¿Qué mueve a estas personas a actuar así? Lo primero que viene a la mente es la destrucción del tejido social, después, la pérdida absoluta de valores, pero también, la certeza que quedarán impunes, al final de las investigaciones.

Fue una mujer del pueblo la que inició todo, con el cuento que estos muchachos estaban secuestrando niños, de lo que no hay constancia. El resto lo sabemos.

Vale la pena señalar que en 12 estados del país se están llevando a cabo encuestas, encargadas por partidos políticos y aspirantes a ser candidatos, ya que el próximo año se elegirán gobernadores. Es por esta razón que muchos otros jóvenes hacen el mismo trabajo en 12 entidades y están expuestos al mismo riesgo. Las casas encuestadoras se han pronunciado, exigiendo garantías para sus equipos. El gobernador Rafael Moreno Valle ya emprendió las primeras acciones, como asumir el control de la policía de Ajalpa donde además se vivió vandalismo y pillaje, así como la quema del catastro local.

Lo que toca a todos es hacer una reflexión seria, inteligente y sensible sobre el fenómeno que se presenta en diversas poblaciones y de lo que puede seguir de no tomarse las medidas de protección institucional a quienes trabajan en calle, y mantener el diálogo constante con la ciudadanía, el que previene de los focos rojos, así como el impulso de la cultura de la legalidad: es el momento.