La Cueva de la Hidra

Adiós Madiba

Nelson Mandela deja un mundo mejor después de su muerte. Construyó una nuevaSudáfrica,teniendo como columna vertebral su vocación y convicción por la libertad, la reconciliación, el perdón y la alegría. El apartheid (política de segregación racial),sería el motivo de la lucha, encarcelamiento y libertad de Mandela. El preso 466 en la isla de Robben, una de las tres prisiones en las que permanecería el hombre llamado afectivamente Madiba por los miembros de su tribu, impulsaría la transformación de Sudáfrica, la que no acaba por concluir y, sin duda, llevará tiempo; así lo habría hecho antes que él, el legendario abogado Mahatma Gandhi en Pretoria,donde daría la batalla por el reconocimiento de los derechos de los hindúes, entre otros grupos étnicos, antes de marchar a la India a encabezar la lucha por la independencia de su país.

A fuerza de disciplina y del rigor de la prisión, durante27 años, el abogado Mandela templaría el carácter y el espíritu del luchador, del líder que iluminó el camino de la igualdad de los derechos entre negros y blancos. Con su ejemplo convocaría a los sudafricanos a estar unidos para alcanzar la paz y el progreso, paradigma que vale para el resto de los hombres y de los pueblos en los que la tolerancia se reduce al respeto y convivencia de los que piensan diferente.

"Madiba" fue presidente de Sudáfrica, Premio Nobel de la Paz, junto con Frederick De Klerk, el presidente sudafricano que lo liberaría. Ávido de familia, amó profundamente a sus hijos, de los que perdió a dos, y a sus nietos. Fue una vida plena a pesar del encarcelamiento que nunca le robó la libertad. Perdonó a sus carceleros y a los jefes políticos de éstos. Entendió su tiempo y no cejó en su propósito. Sería, sin embargo,la muerte de una de sus nietas en días del Campeonato Mundial de Futbol de Sudáfrica, lo que precipitaría una depresión, principio del fin del titán africano.

Al conversar con políticos y estudiosos sobre la necesidad de hacer esfuerzos serios de reconciliación para ir al encuentro del siguiente capítulo de la historia como mostró Mandela al mundo, surgen de inmediato las tensiones propias de las resistenciasque así pierden la ganancia de pescadores en ríos revueltos, de los cortos de miras y de espíritu.

En vísperas de celebrarse la Navidad, la luz de hombres como Nelson Mandela que favoreció el abrazo de los diferentes, de los confrontados, mueve a la reflexión.

Los hombres de buena voluntad como Mandela mueven al mundo, pero otro Madiba como dirían en el pueblo "pos cuando".

Feliz Navidad a quienes me leen. Mi gratitud para ellas y ellos.