De monstruos y política

El partido del boicot contra las urnas

Todos los llamados indignados ante estas elecciones son imperfectos.

Ninguno en sí tiene la posibilidad de unir todas las críticas contra el proceso y el agotado sistema de partidos. Ni la abstención apática, ni la consciente; ni la anulación del voto; tampoco el boicot; menos el boicot activo para impedir la instalación de urnas en Guerrero y Oaxaca; tampoco los llamados a votar por candidatos de trayectoria pública honorable tienen consenso.

El país son muchas realidades y no solo una. La amenaza de la Ceteg guerrerense en el norte del país, hartos de la violencia, nadie le ve sentido.

En el mismo estado de Guerrero, los llamados al boicot sin diferenciar la elección federal de la local y particularmente la municipal, es un tiro en el pie contra los procesos de organización popular y comunitaria, dejando sin posibilidades a éstos para acceder a los gobiernos municipales y fortalecerse frente a las mafias criminales.

Por consecuencia, la propuesta de boicotear la elección en Oaxaca y Guerrero por la Ceteg y la CNTE, neutraliza las luchas comunitarias y municipalistas en busca de salidas democráticas, haciéndole gran favor a los cacicazgos y las mafias que seguirán gobernando aunque haya un voto.

Luego de 30 años de castigo presupuestal a los municipios, abandonados por los gobiernos federal y estatales, el resultado fue el acceso de las bandas de narcotraficantes y criminales, que pudieron comprar gobiernos municipales por m2 como si fueran inversionistas inmobiliarios.

La compra de policías empobrecidos, pero con valor institucional, se convirtió en un gran negocio del narco. En respuesta surgieron las policías comunitarias y grupos de autodefensa que no solo han tenido que luchar contra las mafias apoderadas de sus municipios, sino también contra las tendencias a ser criminalizados.

Para muchas de estas experiencias comunitarias la disyuntiva ha sido: o sustituir a los bandidos y extorsionadores ya sea como en el caso de Michoacán o lo que pudiera ser mediante el acceso a los gobiernos municipales por la vía electoral.

En Guerrero y Oaxaca, el boicot activo amenazando la instalación de urnas, generara enfrentamiento entre ciudadanos. Es un error.

Las propuestas del boicot son también un partido, pero su programa y estrategia en este caso, ayudará sin duda a las peores fuerzas y a los que siempre han utilizado el orden institucional y los municipios para imponer su ley y sus intereses.

Si los problemas del país son extremos, la respuesta para resolverlos desde lo que se dice verdadera izquierda, son pésimos.

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@MarcoRascon