De monstruos y política

El pacto de los "spots"

De los 12.5 millones de spots en radio y televisión pagados con el erario, 43 por ciento pertenece al PRI y al PAN en su lucha por demostrar quién es peor.

La agresividad verbal de sus contenidos en el fondo es un pacto entre ellos con un objetivo central: establecer un régimen bipartidista mediante la mención mutua.

El fin de insultarse uno al otro no es para atacarse, sino para reconocerse. La idea es presentarse como los únicos adversarios de la contienda simulando confrontación, como en la llamada “pelea del siglo” entre Manny Pacquiao y Floyd Jr. donde el dinero y la audiencia sobró, pero el box faltó.

Este pacto de spots a su vez legitima las encuestas, que a su vez los legitima desde ya como los protagonistas principales de las elecciones y que se reflejará en la composición del próximo Congreso.

¿El costo de nuestra democracia? ¿18 mil 572 millones de pesos para decirnos lo que ya sabemos y ofrecernos prácticas distorsionadas, donde los legisladores ofrecen acciones del Poder Ejecutivo y los candidatos a gobernantes prometen soluciones que son función de los poderes legislativos?

De ese dinero, 15 mil 814 millones van al pago de spots en radio y televisión para beneficiar a los monopolios de la comunicación, que a su vez son los que fomentan el amarillismo político para alejar a los ciudadanos de las urnas, pues los poderes fácticos quieren una democracia así, cara y que pague; donde se grite mucho, pero no se diga nada. Una democracia fragmentada en 12.5 millones de anuncios repetidos de 30 segundos que terminará en bailecito entre curules como el de Mayweather a partir de septiembre.

La tragedia mexicana es que el absurdo de la competencia electoral no informa ni permite hacer distinciones y se ha convertido en la justificación de la abstención y la apatía. Nunca en México hubo tal nivel de promoción de candidatos y nunca como hoy hubo un resultado tan predecible basado en una estructura clientelar.

Las campañas basadas en los spots repetitivos, absurdos, irrespetuosos, demagógicos, de odio, se consumen en la igualdad de tonos y contenidos.

El pacto de los spots tiene la lógica aritmética de menos por menos da más para así alcanzar entre ellos el ansiado 51 por ciento; no para reformar al país, sino para imponer sus intereses.

En junio veremos claramente quiénes les ayudaron fragmentando y construyendo una minoría, para imponer la mayoría bipartidista.

www.marcorascon.org

http://twitter.com/MarcoRascon