De monstruos y política

Entre hoy y mañana

La falta de un proceso ciudadano organizado tiende a que las candidaturas independientes compitan entre ellas anulándose y dejando intactos a los partidos.

A veces sigo mi sombra, a veces viene detrás. Pobrecita, si me muero con quién se irá: Atahualpa Yupanqui

 

En unas horas estaremos entre la historia y el presente; entre lo que hemos sido y a lo que aspiramos.

¿Las reformas estructurales? ¿Las consultas? ¿La agenda económica gubernamental? ¿Las reformas políticas? ¿Candidaturas independientes? ¿Iguala y Ayotzinapa? ¿La casa blanca? ¿La izquierda? ¿La caída del precio del petróleo? ¿El restablecimiento de relaciones entre Cuba y Estados Unidos? ¿Qué más…?

Aunque esto será en unas horas patrimonio de un año pasado, su proyección estará presente en 2015 sin duda.

Ayotzinapa y la casa blanca ha derrumbado no solo la agenda económica del gobierno y lo que se anunciaba como la gran perspectiva hacia la prosperidad mexicana al margen de la crisis económica de los grandes bloques comerciales, incluyendo el de América del Norte, al que México pertenece, sino la imagen de un país estable, de leyes y reglas (licitación del tren a Querétaro).

Frente a las reformas festejadas por el PRI y el actual gobierno, la izquierda buscó la manera de que no fuera un punto final sino un seguido, dadas las implicaciones para el país al que pretendemos fortalecido económicamente y en beneficio del país y sus grandes mayorías empobrecidas. A la consulta promovida por el PRD para la reforma energética se le trató de relativizar por el PAN y el PRI convocando a otras en torno al salario mínimo y las candidaturas plurinominales.

Para ese momento en junio de 2015, el PRI preveía un crecimiento del PIB cercano a 4 por ciento como prueba del éxito de sus reformas económicas para ganar y luego favorecidos por la resolución de la Suprema Corte rechazando la realización de las consultas, vino la caída del petróleo y el estallido de la violencia en Guerrero, Michoacán y Tamaulipas, que nublaron su viaje a China y el anuncio de su gran viraje económico. El PRI creyó que era el torero y resultó siendo el toro en una mala tarde.

Junto a las reformas económicas y a manera de glásnost rusa, se aprobaron las candidaturas independientes como antesala del gran cuestionamiento al sistema de partidos que desató la violencia en Guerrero. Para su protección, el sistema de partidos, casi en secreto y sin ninguna promoción para los aspirantes, estableció un término al 26 de diciembre para que los presuntos candidatos independientes registraran su “solicitud de intención”, lo cual dejó para la elección federal de 2015 solo 122 solicitudes, las cuales fueron 18 en el Distrito Federal, 19 en el Estado de México, 10 en Tamaulipas, 15 en Veracruz y ocho en Sinaloa, mientras que en Baja California Sur, Campeche, Colima, Morelos, Sonora y Yucatán no se registró ninguna.

En el DF, el escenario más importante de la coyuntura y la crisis política, se registraron 144, de los cuales 51 fueron para candidatos a delegados y 93 para diputaciones a la Asamblea Legislativa.

La falta de un proceso ciudadano organizado tiende a que las candidaturas independientes compitan entre ellas anulándose y dejando intactos a los partidos, el privilegio de los votos duros del clientelismo.

Si la violencia trajo, entre otras cosas, la crisis de credibilidad del sistema de partidos, la Suprema Corte negó de tajo la democracia participativa y, en un plan perverso, la reforma electoral, en letras chiquitas, ya excluyó de la contienda de 2015 una presencia ciudadana independiente y organizada; por eso, la perspectiva del próximo año podría contribuir más a la crisis de legitimidad, que a una salida incluyente y democrática.

En lo internacional, el desplome de la credibilidad como país para invertir fue acompañada al interior por la crisis ética del Teletón, al quedar desnudo el sistema para la evasión fiscal de las grandes empresas, monopolios y trasnacionales, justo en el momento en que los monopolios gozaban de las ventajas otorgadas en las leyes reglamentarias de la reforma constitucional a las telecomunicaciones y el artículo 28. En síntesis: suma cero para todos los sectores y nadie ganó en 2014.

En referencia al muro de Berlín, todo parece indicar que la caída del muro en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba como vestigio de la guerra fría no cayó hacia la Cuba soberana, sino hacia la crisis financiera global y el neoliberalismo como expresión del capitalismo real.

El año 2015 que vendrá en unas horas es una incógnita, pero mucho de lo que será ya está escrito en este año que recordaremos no solo por sus lluvias y sus fríos, sino por sus acontecimientos.

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@MarcoRascon