De monstruos y política

La serpiente y el huevo

¿Qué fue primero? Cuando cayeron el Muro de Berlín y la URSS se dijo que el futuro de la humanidad era la globalización, hoy en crisis.

El internacionalismo proletario de Marx fue sustituido por la globalización neoliberal, que no solo estaba dispuesta a terminar con las economías del bloque socialista y la socialdemocracia, sino de todas las naciones.

Era el triunfo de Ronald Reagan inspirado en Milton Friedman, Margaret Thatcher y los Chicago Boys que proponían acabar con el papel regulador del Estado en la economía, dejando en libertad a las leyes de la oferta y la demanda para regular la producción y los mercados. Crecieron con ellos el FMI, el Banco Mundial y la Organización Mundial de Comercio (OMC), entre otros.

Por su naturaleza, el enemigo principal del neoliberalismo era el concepto de soberanía y autodeterminación. Los países deudores ahora serían “socios” y pasarían del subdesarrollo a la modernidad consumiendo productos bajo una nueva división mundial del trabajo.

Sin embargo, las viejas potencias que dijeron sustituir la globalización por el imperialismo clásico poco a poco regresaron a sus viejos proteccionismos y expansionismos, haciendo de sus socios protectorados sin derechos, como el caso de México con Estados Unidos.

Donald Trump ha hecho corto circuito al reivindicar el nacionalismo norteamericano, siendo el principal promotor del neoliberalismo y la globalización.

¿Cómo quiere Donald Trump que seamos los mexicanos? A su servicio seguramente. Proporcionando trabajadores sin derechos ni allá ni acá. Conteniendo a Centroamérica. Depositando acá su tecnología chatarra y sus contaminantes. Saqueando recursos naturales y minerales. Acrecentando sus reservas con petróleo crudo para vendérnoslo caro como gasolinas refinadas. Operando aquí en lo militar y policial libremente. Manteniendo ilegal la mariguana, mientras ellos la industrializan y nos la exportarán en decenas de productos… y dividiendo al país en un México del norte y uno del sur.

El huevo y la serpiente siempre fueron juntos en evolución. La globalización dirigida por trasnacionales y especuladores financieros ha fracasado, y por eso hoy en contradicción la humanidad avanza hacia un nuevo ciclo sistémico. La crisis y vacío de la globalización plantea de nuevo la disyuntiva: civilización o barbarie.

Lo sucedido en los primeros 20 días de enero en México y el mundo necesita una revolución en el pensamiento humano, porque vivimos los límites del avance tecnológico global sin humanismo y esto incubó, de nuevo, el huevo de la serpiente.

www.marcorascon.org

@MarcoRascon