De monstruos y política

La respuesta de Cárdenas a Peña Nieto

La respuesta puntual de Cuauhtémoc Cárdenas a la pregunta del Presidente “¿Ustedes que hubieran hecho?” trastoca la táctica de los estrategas gubernamentales.

Ellos calcularon que habría un flamazo de descontento, pero no un incendio; que éste se apagaría solo, entre el desgaste, la confusión, el vandalismo, los insultos y la división.

Pese al ataque de los caninos guardianes del gobierno que vigilan contra cualquier posibilidad de propuesta y unidad popular, la respuesta de Cárdenas, junto a otras de la misma calidad alternativa, construye las bases para una salida estructural distinta a la neoliberal fracasada y antinacional.

Los primeros cinco días de confusión y vandalismo, eran el escenario esperado por Enrique Peña Nieto y su gobierno para anunciar la continuidad de la misma medicina neoliberal: que las crisis las paguen los trabajadores y el pueblo.

Tanto ha sido el autismo y el desprecio que el primer mensaje presidencial fue prologado con el nombramiento de Luis Videgaray como canciller, cuya toma de protesta era en sí un acto de abyección al nombrar no a un ministro, sino a un procónsul al servicio del gobierno y los intereses antimexicanos de Estados Unidos.

Bajo el sello del entreguismo se anunció que el gobierno aplicaría la misma política ortodoxa de las crisis de 1977, 1982 y 1994, haciendo recaer de nuevo el peso de los “ajustes” en los trabajadores y el valor de los salarios, y haciendo más pobres a unos y más ricos a otros.

La respuesta de Cárdenas frente a una crisis del tamaño que tenemos, donde las reservas de credibilidad y de ética están casi agotadas, apunta a crear entre las organizaciones sociales, laborales, civiles, empresariales y populares una visión que requiere pasar de la esperanza a la organización y de la indignación a la conciencia de que para cambiar y resolver se requiere un plan unitario de mediano y largo plazos.

El gasolinazo ya no se resuelve solo: o se resuelve todo o no se resuelve nada. El gasolinazo no es una ocurrencia, es parte de una política estructural de 35 años.

México necesita para salir adelante, una economía de guerra y de reconstrucción. Guerra para derrotar a la que nos han impuesto por la fuerza y una de reconstrucción para salir adelante.

Por ello, el mensaje unitario y realista de Cuauhtémoc Cárdenas, no es “lo que haría”, sino lo que hoy hace, como ciudadano vigente y de unidad, señalando que hay otra salida para México.

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@MarcoRascon