De monstruos y política

Una propuesta de civilidad

¿Cómo será la ciudad en 2024? ¿Qué ciudad dejaremos los que hoy la disputamos? ¿Cuál es el futuro de los problemas de la ciudad y la posibilidad real de resolverlos? ¿Cuál es la perspectiva de una ciudad políticamente plural y culturalmente diversa? ¿En verdad los problemas de Ciudad de México pueden ser resueltos destruyendo y reinventando sexenalmente políticas públicas contradictorias? ¿Sirven nuestras formas de competencia actual para el futuro de la ciudad?

Ya en estas precampañas, los que somos aspirantes a gobernar la ciudad hacemos una cascada de propuestas inconexas que no suman hacia una visión estratégica de la capital. Su principal problema: el esquema de civilidad política está roto entre partidos, gobierno y sociedad y, por tanto, hay que construir uno nuevo y distinto.

La continuidad de la ciudad no está garantizada bajo el actual esquema político pese a tener una nueva Constitución. En ese sentido, la propuesta no es el punto de partida, sino cuál será la obra de gobierno entregada en 2024.

Más allá de sus partidos, la misma naturaleza de la ciudad le exige ser incluyente y tener una visión de Estado. Su gobernabilidad y paz solo es posible teniendo una idea sobre el futuro y que posea un esquema de respeto a lo civil, practicante de la civilidad y que promueva las prácticas civilizionarias (Toledo) para darle la sustentabilidad a su medio ambiente natural (agua, tierra y aire), nuevos esquemas habitacionales y de movilidad; valor del trabajo y cultura como ejes transversales de las políticas públicas; sustentabilidad económica para generar certidumbre en el empleo, el acceso a la innovación tecnológica, educación, salud integral, cultura alimentaria y capacidad de resiliencia.

¿Cómo será la ciudad de 2024 a 2050? Es ahora cuando se decidirá y, por tanto, hay que elegir a los mejores contra la amenaza del retroceso autoritario, el sectarismo y el clientelismo; los que ven el gobierno como propiedad, la polarización que anula y ofende, la que miente y es excluyente.

Las diferencias políticas en la ciudad son reales, pero una nueva dimensión debe ser la capacidad resiliente para construir espacios nuevos entre candidatos y partidos y entre gobernantes de distintos signos. La nueva visión democrática requiere resolver el problema del futuro, pues los problemas se imponen; la vulnerabilidad es creciente y las amenazas a la convivencia mediante la segregación, son reales.

Esta propuesta es para los colectivos de la sociedad civil; para quien elija el PRD; para Mikel Arriola del PRI; Claudia Sheinbaum de Morena y para los independientes. Es para que convoquemos por ideas integrales; para que la ciudadanía elija a los mejores y no se abstenga; para construir una nueva práctica democrática; para crear espacios distintos y un nuevo esquema de elección y gobernanza.

Es una propuesta para construir una convocatoria hacia todos los candidatos de la ciudad a jefe de Gobierno, alcaldías, concejos y diputaciones de 2018 para responder al 2024.

Es para llenar todas las plazas de ideas, sustituyendo los sillazos, los insultos y las primitivas piedras. Es para que la competencia sume, acuerde y la ciudad no pierda.

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@MarcoRascon