De monstruos y política

San Patricio

En medio de nuestra compleja condición nacional, la Ciudad de México se ha sumado a los festejos del Día Nacional de Irlanda pintando de verde y con su trébol el Ángel de la Independencia, el cruce de trenes en la estación Zapata del Metro y el Museo Sumaya.

El crecimiento del interés por Irlanda y el pueblo irlandés está sellado por una fraternidad de cuatro siglos, cuando Guillén de Lampart (1611-1659) escribe la “Proclama por la liberación de la Nueva España de la sujeción a la Corona de Castilla y sublevación de sus naturales”, considerándose el primer precursor de la Independencia de México, quemado en la hoguera de la Inquisición y cuyo monumento se encuentra en el nicho del Ángel de la Independencia.

En esa línea, tanto para Irlanda como para México, San Patricio tiene una connotación que simboliza la lucha por la libertad y la soberanía. El Batallón de San Patricio, defensor de la causa mexicana durante la Intervención norteamericana en 1846-1848, constituye una de las gestas de solidaridad humana, en que el pueblo de México aún está en deuda con el de Irlanda y que nos hermana.

En estos tiempos de oscuridad mexicana, sumarnos al reconocimiento que el mundo hace al pueblo irlandés y el aporte de sus migraciones, celebrar con ellos su día nacional, significa también reconstruir la idea de que la libertad y la independencia deben ser permanentes, sosteniendo estos propósitos mediante valores humanos como la democracia, la justicia y la solidaridad frente a las dificultades que enfrentamos.

Hoy, la ciudad se ha vestido del verde de los campos de Irlanda y es el momento de los abrazos, al son de las gaitas y los tambores, en homenaje de los mexicanos a los que combatieron en Linares, en Lampazos y Churubusco al lado de los mexicanos, disparando hasta la última bala de fusil y de cañón, por la libertad de nuestros pueblos.

La solución de México en estos tiempos de hartazgo, incertidumbre y división solo es posible mediante la reconstrucción de valores que nos unan para estar a la altura de este país lleno de riquezas y de una gran historia.

Irlanda, debe ser ejemplo para todos los mexicanos, los que vivimos aquí y los que han emigrado a otras partes del mundo, de lo que podemos hacer si logramos establecer un camino y objetivos nacionales comunes. Por el batallón y su huella, para los mexicanos San Patricio es un guerrero independentista.

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@MarcoRascon