En los tiempos constitucionales que corren y como adelanto del porvenir político y gubernamental de la Ciudad de México, el tema de la pluralidad debe estar en el horizonte de la propuesta constituyente.
Los habitantes de la Ciudad de México deben estar al tanto de que la transformación de los gobiernos delegacionales en alcaldías y que la multiplicación de opciones políticas locales y nacionales transformará en pocos años el mapa político y las formas de gobierno que actualmente conocemos.
Que estos cambios serán un comparativo y tendrán influencia en el panorama municipalista del país que movilizará, de abajo hacia arriba, toda la estructura y composición de la estructura federal.
Una transformación en este aspecto revitalizaría la idea de que la nueva entidad incluya muchos de los municipios que le ciñen actualmente, no para ser "más grandes", sino para planear el futuro desde la pluralidad en una gran zona metropolitana pluricéntrica.
Para este cambio estructural, la Constitución de la Ciudad de México deberá tener una idea dinámica con visión de futuro, más allá de los intereses económicos y políticos que en busca de beneficios sectarios no quieren cambios.
La diversidad política está ya: la necesidad del cambio de la gobernabilidad a la gobernanza; de lo solo representativo a lo participativo; de la protesta a la propuesta; de la sobrerregulación que favorece hoy la corrupción por la simplificación mediante una constitución corta, dinámica y con leyes funcionales, para ser cumplidas.
La claridad entre lo que será central y federal y la relación de ambos con las alcaldías y su multiplicación deberá generar desde lo diverso y lo plural una idea de inclusión e identidad.
El adelantamiento del mapa político surgido en 2015 ha generado una competencia de formas de gobierno locales en principio benéfica, aunque desordenada, demostrando el anacronismo del viejo modelo delegacional.
Entre la visión del norte y el sur metropolitanos; de las barrancas del poniente y la lacustre del oriente, de los pueblos originarios al corredor de la globalización Santa Fe-Tepito, la Constitución de la Ciudad de México deberá ser detonador de un nuevo federalismo.
Dar respuesta al reto de la pluralidad con la gobernanza y de la centralidad con lo local es tarea que debe estar en la agenda ciudadana, tanto por las implicaciones históricas de sus decisiones como de la velocidad para crearlas y necesariamente hacerlas acuerdo mayoritario.
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@MarcoRascon