A la intemperie

Presupuestos en equilibrio

El presupuesto debe equilibrarse. El Tesoro debe ser reaprovisionado, la deuda pública debe ser disminuida, la arrogancia de los funcionarios públicos debe ser moderada y controlada, y la ayuda de otras regiones debe eliminarse para que no vayamos a la bancarrota. La gente debe aprender nuevamente a trabajar, en lugar de vivir a costa del Estado". ¿Quién y cuándo dijo esto? Ciertamente no fue ni el Sr. Trump ni nadie de su equipo de colaboradores.

Podría haberlo dicho el actual secretario de Hacienda. No es claro, sin embargo, si el corolario de la reflexión anterior cuadra o no con las convicciones que habrá desarrollado durante su tránsito por la Secretaría de Desarrollo Social. Acaso pudiera haberlo dicho su antecesor en el cargo. Pero en este caso, más allá de que en su gestión no entregó buenas cuentas para con la parte central del enunciado, tampoco sabemos cuáles hubieran sido sus consideraciones respecto a la actitud y el trato de los funcionarios públicos para con terceros o simples mortales. Y no hay sentido alguno en hablar del antecesor pues se trata del mismo titular actual, así que habría que voltear la vista a 2011 o más atrás para dar con el responsable.

En su época al frente del despacho de los asuntos de Hacienda, al actual senador por Ciudad de México le tocó lidiar con las secuelas de la gran recesión de 2009. Por ello, si bien la deuda dejó de disminuir con relación al tamaño de la economía, como venía siendo el caso, el cambio de tendencia fue menos severo de lo que pudo haber sido dada la magnitud de la catástrofe global de esos años. Y, bueno, es de reconocerse que durante sus años hacendarios, quien hoy en día aboga desde el banco central por la necesidad de un mayor ajuste fiscal logró entonces aprovechar el margen de maniobra heredado de las administraciones anteriores para mantener a raya al monstruo de la deuda.

Total, que ¿quién es el responsable de una reflexión a la que lamentablemente no hemos prestado gran atención en estos años? Habría que remontarnos al año 55 antes de la era cristiana para caer en cuenta que ya desde entonces, si no es que desde antes, el equilibrio en los presupuestos públicos y el no depender de terceros es de suma importancia, según Marco Tulio Cicerón.

Más de 20 siglos después, la reflexión sigue siendo válida. Enfrentar el "choque profundo" que todo indica se generará a escala internacional requerirá de nuestro país una gran fortaleza económica interna, una mayor capacidad de empatía por parte de los gobernantes y no esperar que otros hagan por nosotros lo que no estamos dispuestos a hacer nosotros mismos. El replanteamiento de las coordenadas internacionales viene en serio, y no podemos dejar nuestra reacción al azar.

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