A la intemperie

Pensar fuera de la caja

En la década de los 70, entre consultores de gestión y otros, la expresión “pensar fuera de la caja” (think outside the box) se convirtió en una metáfora para analizar, desde perspectivas diferentes, la solución a problemas diversos. Su origen provenía de aquel juego de los nueve puntos que había que unir con cuatro líneas rectas sin despegar el lápiz del papel ( http://goo.gl/wWh7FK ). Ello requería no limitarse por restricciones imaginarias y salir, en efecto, de la caja para encontrar la solución.

“Pensar fuera de la caja” es necesario tanto en los negocios como en la política. Y últimamente más en ésta que en cualquier otra actividad. El ejemplo más reciente es el zipizape con motivo del juego de futbol número 40 entre México y Brasil, a celebrarse junto con las próximas elecciones federales y otras más el domingo 7 de junio.

Cual jugador de futbol nacional, varios partidos (de los otros) se han tirado al piso y señalado que la calendarización del juego en día de elecciones es una “perversidad”, exigiendo del INE la modificación en la fecha del encuentro. “Pensar fuera de la caja” significaría, por ejemplo, un acuerdo de los partidos para que una parte aún pequeña de la avalancha de 16 millones de spots que se transmitirán durante los dos meses de campaña electoral (abril 5 a junio 4) se destinara a breves apariciones de los seleccionados llamando a votar en las elecciones.

“Tú también has juego con tu equipo y vota el 7 de junio… mete gol por México acudiendo a votar el 7 de junio… no te quedes sin jugar en el juego más importante para México este 7 de junio… ”, y cosas así escribirían seguramente los publicistas electorales de moda (algunos francamente malos cuando no insoportables, hay que señalar). Claro que, como seguramente los partidos no accederían a cancelar uno solo de sus importantísimos espacios para que Gio o El Chícharo, El Gallito o El Principito aparecieran en pantalla cumpliendo una labor cívica, entonces el INE bien podría ocupar algunos de sus 2 millones 358 mil 720 espacios para el mismo propósito.

Cierto, puede apostar que la oposición entera rechazaría que los seleccionados aparecieran a cámara portando la playera verde, o el PRI a que lo hicieran con la playera negra, todo porque el elector es un menor de edad y lo subliminal seguramente le es más importante que su realidad.

Total, para “pensar fuera de la caja” hay que salir primero de la caja de seguridad en la que se protegen unos; o de la caja de muertos en la que se van haciendo viejos otros; o de la caja de Kleenex en la que les gusta mantenerse a otros tantos más.

 

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