Fortuna y poder

"Gasolinazo" y racionalidad económica

Los próximos 3 y 10 de febrero son importantes para los consumidores mexicanos de gasolina y diésel.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público, que encabeza José Antonio Meade Kuribreña, tiene previsto ese par de días hacer anuncios en torno al nivel de precios máximos de gasolina y diésel. Pero el 18 de febrero será más importante, porque a partir de ese día el precio se determinará diariamente.

Podrán subir —como lo hicieron en enero—, mantenerse o incluso bajar, en función de las variables que inciden precisamente en la determinación de los precios al consumidor final por parte de Hacienda.

Hay que aclarar que no se trata de una decisión discrecional del titular de las finanzas públicas.

Se trata de una decisión que toma la autoridad en función de una serie de variables que permiten calcular cuál es el precio máximo de los combustibles para el consumidor final.

¿Cuáles son esas variables? Básicamente el precio del petróleo en el mercado internacional, los costos de refinación, transporte y almacenamiento, el margen comercial de venta, los impuestos y el tipo de cambio vigentes.

Por eso el secretario de Hacienda no puede especular si subirán o bajarán los precios.

En este 2017 serán liberados totalmente los precios de la gasolina y el diésel.

La Comisión Reguladora de Energía, presidida por Guillermo García Alcocer, estableció un cronograma para la apertura gradual y ordenada de los mercados de gasolina y diésel.

El 30 de marzo próximo es una fecha clave porque ese día inicia en Baja California y Sonora, y de ahí en adelante paulatinamente se realizará la apertura.

Por años el gobierno mexicano subsidió el precio artificial de los combustibles, con lo que benefició a los que más tienen.

Con la liberalización de precios de los combustibles se dará un giro hacia la racionalidad económica de los mercados energéticos, fincado en la competencia, que se espera redunde en mayores inversiones y libere costosas presiones al presupuesto federal.

A la fecha se han comprometido 2 mil millones de dólares de inversiones en transporte y almacenamiento, y se esperan al menos 12 mil millones de dólares adicionales para el expendio al público de combustibles.

Los aumentos en los precios de la gasolina y el diésel, para el primer mes de 2017, ha sido muy fuerte para los bolsillos de los consumidores, por eso muchos piden que se retorne a la discrecionalidad y el gobierno subsidie su precio.

Sin embargo, el camino hacia la racionalidad no tiene reversa.

Al tiempo.

marcomaresg@gmail.com

Twitter: @marco_mares