Fortuna y poder

Gana Trump, ¿y ahora qué?

Donald Trump ganó la presidencia de Estados Unidos.

En otras palabras, se hizo realidad el peor de los escenarios para el mundo y para México.

En ambos casos, el republicano Trump representa una amenaza para el libre comercio, en particular para el Acuerdo de Asociación Transpacífico y el Tratado de América del Norte.

Por eso los mercados internacionales dieron la voltereta en apenas unas horas, luego de que habían apostado todo a que ganaría la demócrata Hillary Clinton.

Trump hizo promesas que buscará cumplir: construir un muro que impida la migración de mexicanos a ese país y que México lo pague; confiscar las remesas de los mexicanos que trabajan en EU; cambiar lo que él denomina el peor acuerdo comercial del mundo: el TLC con México, y realizar una deportación masiva de connacionales.

Por eso Trump es un riesgo para México, porque  EU es el país del que más depende en términos comerciales.

Después de Barack Obama, EU será gobernado por el presidente más antimexicano y antilibre comercio de la historia reciente. Además de su perfil xenófobo.

Todo parece indicar que Trump tratará de hacer realidad sus promesas.

Los mercados intuyen que el presidente republicano electo aplicará políticas económicas contrarias al comercio bilateral y ello impactará en el nivel de crecimiento del mundo. México será severamente afectado precisamente por la amenaza de que aplicará aranceles a las exportaciones mexicanas.

Sin embargo, EU es un país de instituciones centenarias, con una enorme y variada gama de empresas multinacionales que han diversificado sus fábricas y producción en función no solo de los costos de producción, sino del mayor valor agregado que pueden lograr.

Seguramente el sector corporativo multinacional será el dique más poderoso que buscará impedir las medidas radicales que prometió Trump.

Como en el caso del brexit que a meses de distancia del voto ciudadano que lo aprobó, todavía no se concreta; es muy probable que la intensa relación comercial entre EU y México se imponga, con todo el peso de su realidad, a las riesgosas amenazas de Trump.

Por eso, más vale la prudencia de José Antonio Meade y Agustín Carstens frente a un nuevo escenario en la relación, cuyos efectos serán de mediano y largo plazos, más allá de la volatilidad coyuntural en la cotización del peso frente al dólar. Al tiempo.

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