Fortuna y poder

De la cumbre a la ignominia

Con diferencia de días y de circunstancias, tres poderosos hombres del sector financiero llegaron a la última página de sus respectivas historias forjadas en la administración pública y encumbradas en el ámbito privado.

Sus historias se entrelazaron en distintos momentos, durante las crisis de la deuda y bancaria.

Y han pasado de la cumbre a la ignominia por asuntos públicos, aunque en el ámbito privado.

Javier Arrigunaga jugó un papel central en los tiempos de la crisis bancaria, desde la posición que tuvo en la administración pública y el controvertido Fobaproa.

Transitó al sector privado y en Banamex llegó a la dirección general y a la presidencia del gremio. El fraude de Oceanografía marcó su final de manera inesperada e injusta.

Desde Citi ordenaron colocar su cabeza en la piedra de los sacrificios y se la cortaron como muy probablemente terminarán cortando la de Manuel Medina Mora.

La pregunta es si el gobierno mexicano hará algo para tratar de impedirlo o se mantendrá al margen, como lo hicieron con Arrigunaga

Por otra parte, Luis Téllez, durante la crisis de la deuda, tuvo un papel central en el proceso de renegociación; incluso le tocó, en su momento, trazar una ruta para recolocar las reservas internacionales en caso de que México se declarara en default.

Más tarde avanzaría hasta alcanzar distintas secretarías de Estado y vendrían los escándalos, derivados en parte, de su vida privada, pero sobre todo como consecuencia de su actuación en Comunicaciones y Transportes.

Luego llegaría a la presidencia de la BMV, donde el comité respectivo decidió sacar de la canasta del IPC a la emisora Elektra, causándole enormes pérdidas.

La empresa interpuso demandas mercantiles y penales contra Téllez y a éste no le quedó más que renunciar para evitar penas económicas extraordinarias y hasta corporales.

El gobierno mexicano, se mantuvo al margen.

Otro caso es el de Guillermo Ortiz Martínez, quien pretendió tomar facultades contrarias a lo que dicta la ortodoxia del gobierno corporativo.

El gobierno mexicano intervino y rechazó las intenciones del todavía presidente de Banorte. Es inminente el relevo.

marcomaresg@gmail.com

http://twitter.com/marco_mares