Fortuna y poder

ZEE, ¿cambio de rumbo?

El presidente Enrique Peña Nieto propone crear en México tres zonas económicas especiales (ZEE).

El objetivo es reducir la desigualdad entre las entidades más pobres y las de mayor desarrollo económico.

La intención del gobierno peñista se inscribe en una tendencia que se ha registrado en el mundo y cuyo ejemplo más acabado, de éxito, es el de Shenzhen, ciudad de Guangdong, República Popular de China.

La pregunta inmediata es ¿qué es una zona económica especial?

Bueno, pues una ZEE es aquella en la que se ofrece a inversionistas externos expectativas de rendimientos económicos altos, cesión de derechos sobre terrenos y concesiones para explotar los recursos del país huésped, exenciones fiscales y condiciones de infraestructura, entre otras facilidades administrativas, además de mano de obra barata y calificada.

En realidad el concepto no es nuevo para México. De hecho, México tuvo zonas libres hace varios años y China aprendió de México.

En los años 90, China y México iniciaron reformas económicas.

México, con el Tlcan se hizo más dependiente de Estados Unidos.

Y China se ha insertado con éxito en la economía mundial, porque realizó una reforma económica neoinstitucional y la apertura externa incluyó decenas de zonas económicas especiales que concretó de manera planeada, paulatina y en función de los intereses de su gobierno.

China, con su política intervencionista del Estado, dio un rumbo más definido a su economía.

México se abandonó a las fuerzas del mercado, con una menor intervención del Estado en la economía y como resultado hoy registra indicadores zigzagueantes; no ha logrado un crecimiento económico consistente.

Ese es el diagnóstico de los investigadores, Juan González García y José Salvador Meza Lora, de las universidades de Colima y Baja California.

Para ellos, las ZEE son positivas, siempre y cuando sea un Estado fuerte el que defina una estrategia de desarrollo equilibrada entre la producción, la demanda interna y el modelo exportador.

¿México estará listo para ello? ¿Es un cambio de rumbo? ¿Pasaremos del libre mercado a un mayor intervencionismo? ¡Son preguntas!

Saldos

- El nuevo presidente de la BMV, Jaime Ruiz S., tendrá mano para seleccionar al nuevo director ejecutivo. Se barajan tres nombres, José Oriol (JP Morgan), Eduardo Navarro (Accival) y Clemente Reyes.

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