Fortuna y poder

Tren México-Querétaro, ¿y la seguridad?

El proyecto del tren México-Querétaro sigue generando dudas e incertidumbre.

La transparencia del proceso de licitación es la principal asignatura a superar.

Y preocupa el tema de la seguridad. El gobierno mexicano no incluyó —por lo menos hasta anoche no se había hecho pública— una cláusula de seguridad histórica para evitar que participen empresas que hayan registrado siniestros que provocaron la muerte de personas.

En Brasil ya se hizo y quedó fuera, precisamente, una empresa china que estuvo envuelta en un escándalo de corrupción.

Cofece "palomea" prebases

En el tema de la competencia, la modificación de las bases de licitación del proyecto tiene el aval de la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), que preside Alejandra Palacios.

Las nuevas bases fueron sometidas a consideración de la Cofece. La Secretaría de Comunicaciones y Transportes, que encabeza Gerardo Ruiz Esparza, anunció que acatará 21 de las 23 recomendaciones del órgano regulador de la competencia en México.

Recomendaciones rechazadas

Las dos recomendaciones que no aceptó la SCT tienen que ver:

1. Con la integración nacional prevista en la Ley de Obra Pública y que dispone de un porcentaje obligatorio que deben registrar las empresas interesadas, de participación de ingeniería e industria mexicana.

La SCT prefirió mantenerla para no dejar fuera a los ingenieros y empresas mexicanas y,

2. La Cofece sugirió que el
proyecto se dividiera, es decir, que se licite por una parte el tren y por la otra las vías del ferrocarril.

La SCT argumentó que los técnicos, que son de firmas de reconocimiento mundial, le recomendaron al gobierno mexicano licitar ferrocarril y vías en un solo proceso, para evitar la dilución de la responsabilidad en caso de alguna falla.

Ruiz Esparza dijo que en México “ya tuvimos una experiencia reciente” y aunque no lo mencionó con todas sus letras, obviamente se refería a la Línea 12 del Metro.

Financiamiento y precio de reserva

Otro punto positivo es que la SCT elimina el requisito de que el proyecto de construcción del tren rápido se financie solo por el gobierno de origen de la empresa postulante.

Con esa disposición se elimina la ventaja que tiene China Railway, que ofreció en la puja original un plan de financiamiento por parte de su gobierno, prácticamente imbatible.

La SCT aceptó disponer un precio de reserva apropiado, con lo que el Estado no adjudicará el contrato si la oferta que se le presenta no es competitiva.

¿…Y la seguridad?

Pero lo que no incluyó la SCT —no corresponde al ámbito de la Cofece— es la cláusula de seguridad.

“No se incluyó y es un tema a debatirse. Y la estamos reflexionando”, comentó a pregunta expresa Ruiz Esparza.

O sea, no hay una decisión explícita y pública del gobierno mexicano de incluir la cláusula de seguridad.

Ojalá que las autoridades del gobierno mexicano no se equivoquen. Al tiempo.

marcomaresg@gmail.com

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