Fortuna y poder

Estabilidad y reformas: EPN

En medio de una fuerte tormenta especulativa contra el peso y lo que la mayoría considera la crisis política más grave del sexenio, Enrique Peña Nieto afirma contundente: “No arriesgaré por ningún motivo la estabilidad macroeconómica del país”.

En Los Pinos —en una reunión con un reducido grupo de periodistas— observo el rostro carismático y extremadamente tranquilo del presidente de la República, que no rehúye ningún tema: la casa blanca, Ayotzinapa, la delincuencia, la virulencia y crudeza de las redes sociales y, por supuesto, los impuestos.

A nadie le gusta pagar impuestos, advierte el jefe del Ejecutivo, pero “frente a todas las alternativas que tuve seleccioné la que menos le afectara a la gente de bajos ingresos. Escogí un modelo fiscal redistributivo”, asegura.

Y luego, no dejó lugar a dudas: “No habrá reducción de impuestos”.

Y de la defensa de la reforma fiscal vigente: “Nos ha permitido aumentar la recaudación en 280 mil millones de pesos”; pasó al optimismo: “En 2015 bajará la inflación y aumentará el consumo. Habrá un mayor crecimiento. El empleo ya está repuntando”.

“La reforma de telecomunicaciones y la eliminación del cobro en el servicio de larga distancia se reflejarán en un alivio en el bolsillo de los mexicanos”, confió.

El presidente de la República tiene muy claro que no debe aumentar el déficit fiscal, aunque también es consciente de que la alternativa es un recorte presupuestal, si sigue cayendo el precio internacional del petróleo.

Frente al difícil contexto, el presidente Peña sostiene que las reformas económicas han afectado los grandes intereses económicos —incluso identifica entre ellos la fuente de la campaña de desprestigio en su contra—, pero a pesar de ello, dice, se mantendrán y ejecutarán para lograr el beneficio de México.

El presidente de México sabe que está enfrentando un desgaste y que va perdiendo en la comunicación a través de las redes, pero está convencido de que las reformas cambiarán a México.

Se le ve tranquilo. El desgaste —admite— es parte del ejercicio del poder.

Saldos

- El presidente de la Asociación de Bancos de México, Luis Robles Miaja, prefiere no quedarse en lo tormentoso de la coyuntura y opta por ver lo positivo. Viene la recuperación de Estados Unidos y la entrada en vigor de las reformas económicas, con lo que México dejará atrás el mínimo crecimiento del PIB. ¡Ojalá!

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