Fortuna y poder

Cobertura a negocios RIF

La industria aseguradora y el gobierno encontraron una oportunidad para ofrecer cobertura económica a los pequeños negocios, incluidos los que recientemente se formalizaron.

Es una seguridad más y un incentivo para los pequeños negocios.

Las alrededor de 4.5 millones de pequeñas empresas que antes operaban bajo el régimen de pequeño contribuyente o aquellos que transitaron de la informalidad a la formalidad mediante el régimen de incorporación fiscal (RIF) serán objeto de pólizas que los protejan en los rubros de gastos médicos, contra daños y de vida.

De acuerdo con el director de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), Recaredo Arias, esos productos serán respaldados con un coaseguro de 12 compañías.

Es una buena oportunidad para ambas partes: los pequeños negocios y las aseguradoras.

Por un lado los pequeños negocios tendrán un respaldo económico para enfrentar los eventos impredecibles. Y por otro la industria aseguradora comenzará a atender un mercado que hoy no tiene.

Otra buena noticia es que a través de los microseguros se busca aumentar la inclusión financiera de la población con menores recursos económicos del país.

La AMIS y el gobierno trabajan sobre una base de 15.5 millones de clientes, incluidos los 7.2 que atiende ya el Bansefi.

La cobertura económica de las aseguradoras será dispersada a través del Bansefi, que encabeza Alejandra del Moral, mediante el programa Prospera.

Ofrecerán seguros a la población económicamente más débil que atiende el Bansefi.

Esta industria en México vive una circunstancia especial, pues aunque en los últimos años registra un crecimiento de dos dígitos, continúa aspirando a rebasar la penetración del seguro en la población a un monto superior a 2 por ciento como proporción del producto interno bruto.

Hay buena comunicación entre el gobierno y la industria, se dan pasos importantes, pero al mismo tiempo la regulación (que en sí misma es prudencial y positiva en términos de administración de riesgos) hasta cierto punto es una limitante para las empresas.

Por eso el sector tuvo que ser objeto de la autorización de un plazo adicional (hasta el 2 de mayo, cuando vencía el 20 de abril) por parte de la presidenta de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas, Norma Alicia Rosas, para entregar sus informes trimestrales.

El punto es que tuvieron que enfrentar el cambio de la normatividad implícita en las Normas de Regulación de Capitalización de Solvencia II.

O sea que la industria del seguro va bien, pero no al ritmo que desea. Al tiempo.


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