Cuestión Política

La fragilidad de Alondra

La serie de atropellos cometidos por parte de autoridades federales, jueces locales y hasta algunos vivales de la sociedad civil llegaron ya a su límite, luego de la sustracción de la adolescente Alondra Luna Núñez de una escuela de Guanajuato, quien fue víctima de "malas interpretaciones legaloides" de la juez Cinthia Elodia Mercado y la Interpol México.

Esa historia, arrancada de un melodrama de los "reallity shows" que a diario presentan las dos principales televisoras del país, se escenificó en la capital guanajuatense donde, el jueves antepasado, Alondra fue sacada casi a golpes por elementos de la policía federal, comisionados en aquel estado del bajío mexicano.

Los representantes policiales, que ese día "cumplimentaron un mandato judicial" de parte de la juez Mercado García, radicada en Los Reyes, Michoacán, dejaron entrever la fragilidad del ser humano ante los embates de los representantes de los tres niveles de gobierno.

Es cierto que la supuesta mamá de la referida joven, Dorotea García, denunció el robo de su hija por parte del padre y ex pareja de ésta, avencindada en Estados Unidos y quien argumentó que Alondra Luna era su presunta heredera.

En esta semana, miles de mexicanos fuimos testigos de cómo esa joven fue sustraída con violencia de la escuela secundaria donde cursa instrucción media superior, por un tropel de federales quienes de su lado, precisaron, cumplieron con su cometido para el que fueron contratados, es decir, llevar a Luna Núñez ante la autoridad judicial de Michoacán.

La indignación es el común denominador de los connacionales que no tienen derecho a nada por las condiciones socio económicas en las que han vivido históricamente y casi por herencia.

De ahí que el caso de Alondra ya está analizándose en la Comisión de Derechos Humanos de Guanajuato y la nacional, para saber a qué nueva sorpresa nos atendremos los mexicanos cuando nos toque enfrentar alguna situación judicial de esas características.

Fue tan indignante para la sociedad en su conjunto la forma tan vil en que fue tratada Alondra, que hasta el gobernador de Guanajuato, de filiación panista, Miguel Márquez Márquez, alzó la voz para censurar a los protagonistas del citado conflicto.

El mandatario albiazul exigió sanción para la juez Cinthia Elodia Mercado García, para los policías federales y la Interpol que no supieron mediar ante este caso atípico para el cumplimento legal de una orden judicial.

Refirió Márquez que encabezados por la juez, todos ignoraron la Ley General de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, quienes andarán con miedo deambulando por la calles y hasta en los propios planteles escolares, por la forma en que fue tratada Alondra Luna.

La Comisión Estatal de Derechos Humanos de Guanajuato ya se pronunció también para que se llegue al fondo en las indagatorias y se castigue, conforme a derecho, a quienes permitieron el abuso de poder para detener como delincuente a Alondra quien, tras la pesadilla, se nota relajada luego de la mala vivencia de la que fue objeto.

El mal ejemplo que de nueva cuenta retumbó en las redes sociales y que se ha convertido –y lo hemos sostenido en este espacio- en el nuevo tribunal inquisidor de la sociedad mexicana, servirá para llenar de miles de reacciones de que los mexicanos no queremos más que acontezca en nuestra amada patria, que para infortunio de 115 millones de mexicanos está convertida en tierra de nadie.