Cuestión Política

¿Dónde está la credibilidad del INE?

La falta de credibilidad de una instancia nacional y que deriva a 32 locales como el Instituto Nacional Electoral (INE) -antes IFE- se debe además de la intromisión y manoseo de los partidos políticos, a la falta de capacidad y preparación de quienes fungen como consejeros, quienes se declaran incompetentes a partir de que no encuentran alguna resolución legal a determinada demanda.

Y es que la realidad que enfrenta el INE a partir de la "ciudadanización" del otrora Instituto Federal Electoral, ha causado resquemor, resentimiento y falta de credibilidad de muchos mexicanos en ese instituto, ya que ha atravesado varias crisis que han amenazado su subsistencia.

Los abusivos intereses de los partidos políticos son los que han amenazado la inmejorable marcha de esa instancia que nació en 1990, producto de la demanda ciudadana tras la elección presidencial de 1988, en la que Carlos Salinas de Gortari arribó al poder presidencial.

Recordamos ese año, como el más cuestionado proceso del que se tuviera memoria en México, cuya calificación final corrió a cargo del Congreso de la Unión, convertido hasta entonces, cada seis años, en Colegio Electoral y del que dependía la unción del presidente de la república en turno, que surgía de la suma total de los votos emitidos en dicho proceso por los mexicanos que acudían a la urnas.

Empero, luego de la "caída del sistema" en esa justa del primer domingo de julio de 1988, las inconformidades en contra del Colegio Electoral que presidía la Secretaría de Gobernación fueron cada vez más numerosas, hasta que los propios partidos políticos y las instancias ciudadanas presionaron al gobierno salinista, para integrar el primer Instituto Federal Electoral.

Parecía que todo marcharía de mejor forma. Sin embargo, a casi 28 años de su fundación y refundación, los conflictos siguen sucediéndose en el seno del ahora INE, cuando se requiere con urgencia de esa instancia en la que crean más de 120 millones de mexicanos -86 millones en el padrón- para que en esa ya no tan lejana noche del 1 de julio del presente, se alce la mano al que haya ganado con los votos de los mexicanos.

No hacerlo de esa forma se corre el riesgo de caer en juegos perversos y altamente banales, que dañarán a México y por ende a nuestra soberanía.

Y no es ni amarillismo, menos dramatismo lo que se plasma, pero no existe otra forma de salvaguardar la elección del próximo mandatario de la Nación.


Notas de Trascendencia.

La renuncia masiva de 14 diputados del PVEM al Congreso de Chiapas, puso a temblar a la dirigencia de esa instancia, toda vez que dejaron al descubierto que el ex Niño Verde, Jorge Emilio González Martínez, ya no tiene el instituto político a su modo en varios estados del país, y que sus atropellos como los del Estado de México y Quintana Roo, por citar algunos, ya no le funcionan.

La censura pública que hizo en Cancún el domingo último, Ricardo Anaya, candidato de la coalición PAN-PRD-MC a los ex borgistas y ex priistas, José Luis Pech y Marybel Villegas, caló hondo en las filas de Morena, ya que ambos fueron impuestos por López Obrador, en atropello de aquella militancia.