Cuestión Política

La agresión a Cárdenas atentado al Estado de derecho

La agresión física a Cuauhtémoc Cárdenas, además de ruín y cobarde, demuestra la descomposición de la sociedad, porque el nulo respeto que tienen los jóvenes de ahora hacia sus semejantes, obliga a investigar el fondo de la misma, enfrentada con pena ajena por el llamado líder moral del PRD.

Y es que tras observar a los gandules y cobardes embozados en la marcha de anteayer en pro de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, deja una vez más al descubierto que, detrás de esas protestas -y en las que los jefes policiacos habrán de enrolar a agentes especiales en las futuras marchas- existen "manos negras"que agreden a quienes les viene en gana.

Ni sus detractores, menos los simpatizantes que posee, imaginaron que Cárdenas enfrentara vilipendios, ofensas de seudo estudiantes en la propia ciudad de México que gobernara de 1997 a 1999, "por representar los intereses más oscuros del PRD".

Lo preocupante es que al término de la marcha y, curiosamente frente a las oficinas de Miguel Ángel Mancera, "jefe del gobierno" del Distrito Federal, comenzaron a lanzarle botellas de agua, piedras y majaderías al por mayor.

Y, lo más preocupante para todos por igual, es que ningún policía –ninguno- de la corporación de Mancera Espinosa, se presentó para defender al ex dirigente del Partido de la Revolución Democrática o, cuando menos, para abrirle paso y fuese trasladado a un lugar de calma.

De no haber sido por sus amigos personales, el perredista hubiera sufrido una más grave agresión de consecuencias irreversibles, un atentado al estado de derecho que pretendemos vivir todos por igual.

Lo más miserable de todo es que Mancera no ha podido, y querido menos, evitar que las cientos de marchas que se registran cada año en la capital del país, sean custodiadas por policías y granaderos que salvaguarden la integridad de los miles de protestantes y de la ciudadanía que deambula de manera habitual, por las principales arterias de la otrora "Ciudad de los Palacios".

Por ello, la agresión a Cárdenas deberá prender los "focos rojos" para el ex procurador, quien no deberá hacer caso omiso a lo acontecido el miércoles pasado, que podría ser el inicio de la violencia generalizada en marchas, mítines y plantones a la que aspiran jóvenes y delincuentes de poca monta para, ahora sí, convertir el Distrito Federal en un sitial de tierra de nadie.

No hay que ser experto en seguridad, menos agente especializado en manifestaciones públicas como para no saber que cualquier personaje participante en mítines está en riesgo hasta de perder la vida.

De ahí que será trascendente y de vital importancia que en los futuros acontecimientos y plantones escenificados en la ciudad de México, los mismos deberán ser observados por la policía, con el fin de evitar incidentes como los de Cuauhtémoc Cárdenas.

Si a él, siendo quien es, lo agredieron con impunidad, qué nos espera a usted amable lector y al que esto escribe. Patiza sin consecuencias que lamentar o hasta la desaparición física ante los ojos de todos. Habrá que reflexionarlo a fondo.