Cuestión Política

Rafa y ]ulión, de la fama al escarnio

A quién le es leal el ser humano? ¿A quién creerle después de verse involucrados personajes del deporte y el espectáculo como Rafael Márquez y Julión Alvarez, consabidos como íconos de los mexicanos? ¿Se acabó el respeto para sociedad e instituciones? ¿Hacia dónde vamos como población?.

Son los cuestionamientos que muchos nos hacemos tras saber que según precisiones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, tanto Márquez como Álvarez, son motivo de indagatorias desde hace más de diez años, que los sitúa como presuntos cómplices del narco en la modalidad de lavado de dinero.

De comprobarse la asonada que amenaza involucrar a más de 40 personajes mexicanos que poseen propiedades y negocios prósperos por la infiltración del crimen organizado, caerán más mitos e ídolos de barro que los mexicanos como sociedad tenemos derecho a elevar e idolatrar.

Es cierto. En estos tiempos tan aciagos que vivimos más de 120 millones de connacionales, por la falta de credibilidad en nuestras instituciones, en los supuestos líderes electos por el voto ciudadano, la mayoría de la gente se refugia en el deporte.

En el espectáculo, de donde han surgido los "auténticos valores" de los mexicanos y que el pueblo ha idolatrado a pesar de la existencia de un gobierno. De una religión. De una idiosincrasia. Los mexicanos hemos adorado a Cantinflas, a Chava Reyes, a Enrique Borja, al Ratón Macías, a Hugo Sánchez. A Cuauhtémoc Blanco, a Jorge Negrete, a Juan Gabriel... a decenas por igual.

Y cuando alguno de los mencionados ha fallecido, nos ha dolido hasta la médula.Y es ahí precisamente donde los mexicanos nos hemos refugiado, ante la carencia de valores que se han ido por otro lado, debido a los graves conflictos y por la indefensión en la que nos ha mantenido nuestro sistema político.

Por ello, voltear los ojos hacia un futbolista –todavía ejemplar hasta hoy- como Rafa Márquez, entregado y vitoreado por propios y extraños y que del balompié casero se elevó a los escaparates del futbol mundial, llenó de gran satisfacción desde los iniciados al paso de los más fanáticos en el llamado deporte de las patadas.

El tal Julión Alvarez no es la excepción, porque tras más de 10 años de exitosa trayectoria musical, está involucrado en un ámbito que ha desprestigiado a todos por igual y que los que han caído en sus garras, difícilmente han vuelto a ser parte de la sociedad.

Todavía en esta semana, fue invitado por Enrique Peña Nieto a un recorrido por el Cañon del Sumidero, de donde se subió una fotografía a las redes sociales por parte de Presidencia de la República, para que la ciudadanía supiera que el popular cantante de Chiapas contaba con las preferencias del Jefe del Ejecutivo Federal.

La foto fue bajada de inmediato el miércoles por la tarde, tras conocerse el asunto bomba que involucró a los ya referidos personajes.Ahora sólo les queda a Rafa Márquez y a Julión Alvarez, limpiar su honor y batirse como los antiguos caballeros, por su honor mancillado.

Es una pena que a ambos los haya alcanzado el tiempo del drama, del escarnio público y de la pérdida de esa gloria que se engullen los verdaderos ídolos y que no pierden nunca, ni al momento que pasan del mundo terrenal al espiritual, porque su vida es incólume, una de las cualidades que de forma lastimosa hemos perdido los humanos.