Cuestión Política

Prevé Peña Nieto cambios en su gabinete

Si el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto quiere salir avante a partir del inminente 2014, deberá redoblar esfuerzos y tendrá que imprimirle fuerza al rubro de seguridad, donde ha sido tolerante al grado extremo que cualquier vándalo agrede, lesiona y pone en riesgo la integridad de la ciudadanía que ya se cansó de la simulación.

Es cierto que el jefe del Ejecutivo no tiene enfrente "un día de campo", empero, los mexicanos estamos ya en el hartazgo de la complacencia de los "representantes de la ley" -por supuesto que cumplen instrucciones superiores- quienes se ven medrosos ante los gandules disfrazados de estudiantes que laceran la dignidad del más pintado.

Por ello, para que el país camine hacia un rumbo estable y la población se sienta a tono con la normatividad que deberá adoptar el régimen peñista, tendrá que hacer ajustes a su gabinete como suele ocurrir en cualquier misión que no funciona o bien, no cumple con las expectativas.

Sin duda, la consigna emitida por el titular de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, el domingo anterior, durante el 198 aniversario de la ejecución del Siervo de la Nación, José María Morelos y Pavón, llevó jiribilla para los violadores del Estado de Derecho y que muchos de ellos se han cobijado entre las filas del PRD y partidos afines.

De ahí que entre los cambios que sin duda tiene en mente ejecutar a partir de enero el propio Peña Nieto, está el del Comisionado de Seguridad Pública, quien habrá que reconocérsele que es un elemento valioso y muy profesional, sin embargo; la realidad es que no ha atinado en desatar el nudo gordiano en el que está convertida la seguridad de la nación.

Los mexicanos hemos sido testigos de la violenta avalancha que nos han lanzado esos "salvadores de la patria", que han sido identificados como grupos de choque del Partido de la Revolución Democrática y que se sienten ya, auténticos paladines y emisarios del pasado reciente que agreden a diestra y siniestra, sin que los policías les "tomen un pelo" y cuando todos hemos presenciado la impunidad con la que se conducen.

El año de prueba que quizá sin delimitarlo llevó a cabo el Presidente de la República, ya dejó de ser eso y para que finalmente, México encuentre el sosiego que perdió hace muchos ayeres y que todos por igual añoramos sea la máxima de nuestra querida nación, tan vilipendiada y robada por propios y extraños.

Los cambios serán para bien de los connacionales, donde deberán de establecerse las bases firmes que requerimos todos por igual. El tiempo de prueba y vacilaciones perdieron vigencia.

Y ya para concluir, deseo a usted amable lector, mis sinceros y mejores parabienes para el 2014, que esté lleno de bendiciones y de la realización de grandes proyectos. ¡Enhorabuena!