Cuestión Política

Peña Nieto ante el gran reto económico

Sin caer en dramatismos ni falaces expectativas, la actual administración gubernamental tendrá que sortear con éxito las propuestas que se ofrecieron a los más de 115 millones de mexicanos durante la campaña del presidente Enrique Peña Nieto, donde habló de certezas y un rumbo fijo para beneficiar a todos por igual.

El otrora candidato ofreció "un México justo y de equidades". Nunca de más crisis y sí de estabilidad política, económica y social. Los connacionales ya nos cansamos de tanta crisis.

Por ello, habrá que recordarle al Jefe del Ejecutivo federal que los impuestos aprobados por diputados y senadores para éste 2014, tendrán que llevar el sello de que serán utilizados en programas loables y de beneficio colectivo.

No que vayan a parar a los bolsillos de los verdugos del país –léase gobernadores, alcaldes, ministros, magistrados, funcionarios públicos- que no tienen ni empacho ni saciedad para derramar algo entre los que menos tienen.

Y es que el sistema de los tres niveles de gobierno pareciera ser, permite toda clase de latrocinios de quienes detentan el "poder supremo" trienal o sexenal y que da el ser representante popular, incluso, los gobernantes en turno cuentan con los avales de cuerpos edilicios y legislativos para hacer más impune el robo.

La gente, los mexicanos, ya nos cansamos de esos saqueos impunes que nos han conducido a una crisis financiera que ya nadie está dispuesto a tolerar, porque regímenes van y vienen –lo mismo priístas que panistas, perredistas y la república sigue hundida en la más intolerable de sus miserias.

De ahí que el Mandatario de la Nación tendrá que vigilar muy de cerca la actuación de sus hombres más cercanos, con el fin de que cumplan a cabalidad con las reformas financieras, energéticas y políticas que si de verdad se aplican como fueron redactadas y aprobadas, México alcanzaría una estabilidad que hace años no disfrutamos.

Si bien es cierto que la caótica situación que enfrentamos los mexicanos no es culpa de Peña Nieto, la realidad es que el dejar en la impunidad los saqueos descarados de quienes han gobernado alguna de las 31 entidades del país y los más de 2 mil 500 municipios –es cierto, hay alcaldías que no cuentan con presupuesto ni para contratar barrenderos- han enervado hasta al más desentendido.

Habrá que ser optimista para que tras innumerables intentos, México tome en definitiva, un rumbo distinto por el que ha deambulado en los últimos 43 años, tiempo en el que la crisis económica ha hecho graves estragos a la antes llamada clase media, que está a punto de la extinción por tanta perversidad de quienes han conducido el país.

Estamos frente a la gran oportunidad de cambiar de rostro al México que todos queremos: el de la estabilidad financiera y la paz duradera, que se extrañan por doquier y que se alejan cada vez más de nuestro hábitat al que estábamos acostumbrados en décadas anteriores, y que disfrutamos desde niños cuando podíamos a andar por la calle sin peligro alguno ¡Tiempos que no volverán!.