Cuestión Política

El PRI y sus aspirantes cuestionados

Al iniciarse el proceso sucesorio para la gubernatura de San Luis Potosí, Enrique Salomón Rosas Ramírez, es sin duda el aspirante con mejor prestigio a la primera magistratura de esa entidad, que aún no "se incendia" por el narcotráfico que ya permeó a la mayoría del país,

El diputado federal, en la pasada LXI Legislatura, tiene los méritos suficientes para ser considerado por las bases priistas como el abanderado potosino. Empero, tendrá que dejar en el camino a los otros precandidatos que se consideran también con méritos suficientes como para convencer a la dirigencia nacional del Revolucionario Institucional; sin embargo, en ese rubro, Salomón Rosas les lleva la delantera.

En el mismo orden, Fernando Pérez Espinosa, también aspirante a la candidatura del PRI y uno de los que se sienten con méritos para colgarse del milagro tricolor, ha sido acusado de manera pública de que financia una red cibernética de redes sociales, donde lanza guerra sucia en contra de sus rivales políticos, para ser descalificados por los sectores de la población de la entidad.

Esos hechos ilícitos lo sitúan como un peligro no solo para el PRI sino para la conservadora sociedad potosina y ser considerado abanderado a la sucesión de la silla que dejará Fernando Toranzo, actual mandatario.

Otra más. A pesar de ser cuestionado por sus malos manejos financieros por patrocinar campañas sucias en contra de sus rivales políticos, Fernando Pérez Espinosa, conocido también como "Calolo", fungió de presidente del Patronato de la Feria Nacional Potosí, por varios años.

Fustigado por los ilícitos cometidos en contra de dicho patronato, donde amigos, socios y familiares se hicieron millonarios por los negocios que el suspirante a la gubernatura local les ofreció en charola de plata, con la compra de materiales e insumos para los festejos de uno de los eventos de mayor trascendencia a nivel República.

De igual forma, financió la estructuración de la citada red cibernética que le serviría de apoyo en sus aspiraciones a la candidatura, desde la cual ha emprendido daño de imagen en contra de otros aspirantes y adversarios partidistas.

Fiel a su idiosincrasia de derrochador de dinero obtenido ilícitamente, Pérez Espinosa, organizó hace unas semanas, una fiesta para poco más de dos mil invitados en su rancho El Capricho, con motivo del festejo 53 de vida, en donde reiteró a sus comensales su sueño de ser nominado abanderado del PRI a la primera magistratura estatal.

Su esposa, María del Socorro Mendizabal García, enfrenta una demanda civil por un juicio de albacea provisional a bienes de María de la Luz Rodríguez y Alvarez, por la empresa La Virreina Criolla, que perteneció a los padres de ésta y quien Mendizabal García pretende escamotearle.

Con todas esas "cualidades" será difícil que la dirigencia tricolor le dé el aval a Pérez Espinosa, luego de que "el horno no está para bollos", máxime que no solo los potosinos, sino los mexicanos, ya nos cansamos de las falsas promesas de que la nación está en calma, cuando no existe ningún lugar en el país donde no existan conflictos de gravedad.