Cuestión Política

Osorio y estudiantes, ejemplos de paz

La negociación del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, ante la comunidad del IPN, dejó perplejos a los detractores del sistema -con la inclusión de esa izquierda crítica, que sólo propone destrucción y violencia- hasta a los envidiosos y fatalistas del gabinete del presidente Enrique Peña Nieto, que mostró oficio para mediar con el estudiantado.

Cuando parecía que la marcha se saldría de control, debido a las infiltraciones de los ultras que han sufrido todos los que han protestado en contra del régimen, y que son auténticos mozalbetes y provocadores que no han recibido castigo alguno por los graves destrozos causados a históricos inmuebles, los politécnicos se mostraron como jóvenes maduros y respetuosos de la ley.

Nadie puede negar que al cuidar las formas de protestar en contra de la directora general del IPN, Yoloxóchitl Bustamante Díez, por lo que consideraron "una degradación a sus licenciaturas", los estudiantes dejaron entrever que no hay que invocar a la violencia para que se escuchen las voces de protesta.

La actitud adoptada el martes anterior por los jóvenes guindiblancos, reitera que la adolescencia no es sinónimo de inmadurez o de rebeldía, al contrario, los jóvenes mostraron aplomo y ganas de negociar con la autoridad gubernamental, que muchos quedamos boquiabiertos de la lección de vida que dieron los estudiantes del IPN.

Por esa forma de respeto, de congruencia con los difíciles tiempos que enfrentamos, el titular de la Segob subió al templete para escuchar de "viva voz" los reclamos y propuestas de los estudiantes, que se sintieron agredidos y desplazados por la nueva legislación del propio Politécnico.

En mangas de camisa, Osorio Chong llegó al estrado. Escuchó todo lo esgrimido y al concluir su alocución, se apuntó "un diez" a su hoja de servicios por la forma en que medió el conflicto que amenazaba con salirse de control.

Sin guaruras, ni chalecos antibalas, -hecho que fue reconocido por los estudiantes- el otrora gobernador de Hidalgo, demostró porqué fue líder estudiantil en la universidad de su entidad, a la que por cierto, apoyó con uno de los presupuestos más altos de su historia.

Y aunque lo critiquen sus rivales, el hombre fuerte de Peña Nieto, mostró dotes de negociador y si hoy cuando reciba a los estudiantes a los que les planteará de manera oficial la respuesta gubernamental a sus peticiones, los deja satisfechos, sin duda, Osorio habrá dado un gran paso hacia su inminente futuro político.

De cualquier forma, el titular de Gobernación está ya en el ánimo de los estudiantes y de miles que lo observaron en los medios electrónicos. Sin alardear por lo excelente de su negociación, desde el martes, Osorio Chong es ya, el hombre de negociación del sistema.

Quienes más apostaron por reventar el diálogo frente al antiguo Palacio de Covián fueron los fascinerosos de la izquierda mexicana, que habían nutrido a los ultras para intentar desestabilizar a los politécnicos, quienes llevaron en sus filas a verdaderos vigilantes de la congruencia y del respeto a los símbolos nacionales.