Cuestión Política

Mancera en el ojo del huracán

Si bien es cierto, la grave contaminación que enfrenta la Ciudad de México se debe a su estructura geográfica, rodeada de montañas que impiden el libre paso de ráfagas de viento y dispersar las partículas de ozono, las decisiones políticas y demagógicas adoptadas por Miguel Angel Mancera y sus colaboradores, le dieron al traste a la otrora "región más transparente del aire".

Nadie, ni el mismo jefe del gobierno de la Ciudad de México, puede negar que en su afán de ser considerado aspirante a la presidencia de la nación, el año próximo, aceptó que hasta los automotores de quince años de antigüedad, circularan todos los días por las conflictivas arterias de la capital de la república.

Y todo gracias a la sentencia de la Corte que arguyó, nadie puede ser impedido de transportarse cualquier día de la semana en su automóvil particular, es decir, de circular por el entonces Distrito Federal sin ninguna cortapisa judicial, más que la de cumplir con los preceptos del reglamento de Tránsito y Vialidad del D.F.

Ese artículo referente a que los automotores deben de ser valorados y avalados por los llamados verificentros para que no emitan partículas contaminantes al aire metropolitano, fue adoptado como bandera por más de 600 mil propietarios de vehículos que cumplieron con la norma.

De ahí, al caos total del Valle de México en todos sus rubros, que la tienen al borde del colapso ecológico y sin que la autoridad gubernamental –léase Mancera Espinosa y compañía- hagan algo congruente acorde a las circunstancias.

Es lastimoso que el doctor en derecho, titular del sistema del gobierno capitalino, no atine a adoptar medidas, sino draconianas, sí con el verdadero ánimo de solucionar la crisis que de toda índole se ha adueñado de la llamada en tiempos de la colonia, "Ciudad de Los Palacios" .

Fiel a su costumbre, Mancera se ha dedicado a "aventar culpas", entre otros, a su homólogo del Estado de México, Eruviel Avila Villegas, con referencia a la contaminación y quien le reviró, "lo más fácil es echarle la culpa al vecino" para salvar su testa, que tiene extraviada el jefe capitalino desde que fue elegido como candidato a suceder a su mentor, ¿el olvidado?, Marcelo Ebrard.

Debería dedicarse en "cuerpo y alma" a salvaguardar los intereses de los casi 10 millones de capitalinos. Empero, a Mancera le interesa solamente ser el abanderado de "todas las izquierdas" en el 2018, sin importarle que en el inter, solo ha ganado miles de enemigos gratuitos y duros censores que califican a diario mal su labor.

ANDRADE AL PRI DE QUINTANA ROO

Manuel Andrade Díaz, ex gobernador de Tabasco, asumió el cargo de delegado especial del CEN del PRI en Quintana Roo, el miércoles pasado, de cara al proceso del 5 de junio próximo, donde ese partido político pretende adjudicarse su octava gubernatura consecutiva.

El ex mandatario que sustituyó a Roberto Madrazo -su mentor político- en la primera magistratura de Tabasco, hace ya 15 años, fue nombrado por Manlio Fabio Beltrones, dirigente del Revolucionario Institucional quien decidió la suerte de otro ex, Ulises Ruiz, de Oaxaca, a quien relevó del encargo que otorgó hace un par de días a Andrade.

Ulises fue separado del encargo por todos los enconos que surgieron a raíz del nombramiento de Mauricio Góngora Escalante, como abanderado priista a la gubernatura, hace apenas dos semanas.

En su paso por suelo caribeño, Ruiz Ortiz, proclive a burlarse de sus antagonistas políticos y a quienes denuesta en público, fue relevado por Andrade Díaz, que tiene en su historial, traiciones y corruptelas que fueron ventiladas en su oportunidad, cuando "fungía" como mandatario tabasqueño.