Cuestión Política

Holbox en el ojo del huracán

La posesión legítima de tierras en la isla de Holbox, desata ya un conflicto de intereses que puede convertirse en otro asunto político que sumaría otra estadística a la larga cadena de problemas que azoran a la sociedad en su conjunto.

Ayer, Benigno Correa, comisario ejidal de la franja y a nombre de 40 dueños de parte de los 41 kilómetros de ese terreno en zona protegida de la Reserva de la Biósfera, presentó una denuncia de hechos por difamación, y contra quien resulte responsable, ante la Procuraduría de Justicia de Quintana Roo, porque le imputan la detención de 16 personas consignadas por destrucción del manglar.

Refirió que la serie de intereses que se juegan en Holbox ha causado revuelo nacional e internacional, ya que hay gente que se ha dedicado a difamarlo sin sustento jurídico y lo acusan, entre otros, que tiene intereses económicos en la referida isla, cuando la realidad, esgrime, es otra.

Hizo un recuento de hechos y confió que, desde hace ya más de seis años cuando 74 de 117 ejidatarios dueños de esa isla, decidieron vender sus terrenos a empresarios de Yucatán, para construir hoteles y zonas de recreo y "más atractiva la visita".

Al ser clasificada la isla como Reserva de la Biósfera, las autoridades federales como Semarnat y la Profepa, se dedicaron a supervisar de cerca cualquiera de los trabajos que pretendieran hacerse en esa localidad.

Empero, los intereses de decenas de ejidatarios crecieron conforme les ofrecieron dinero por sus parcelas a grado tal que muchos decidieron ceder los terrenos a un fideicomiso que se creó exprofeso para salvaguardar la protección de la compra y venta.

El fideicomiso contrató servicios del Banco JP Morgan, que fungía como fiduciario de esa transacción con facultades para vender la tierra al mejor postor.

Algunos ejidatarios, que se integraron a la compra-venta, iniciaron protestas porque se sintieron defraudados por los precios que impuso Morgan a sus parcelas y persisten en demandar a la firma internacional por los atropellos cometidos en contra de sus intereses.

A partir de entonces, hace más de un lustro, se registraron denuncias penales por despojo y fraude que se ventilan en la Procuraduría Agraria y en los tribunales estatales.

En otro orden, se informó que la firma Peninsula Maya Developments se desistió de continuar con el proceso de evaluación ambiental del proyecto turístico-inmobiliario La Ensenada, luego de que la SSemarnat advirtiera que el proyecto sería rechazado si incumplía con estudios sobre el impacto en los ciclos migratorios de las especies que habitan la isla.

El delegado federal en Quintana Roo, Raúl Omar González Castilla, confirmó que la empresa dio marcha atrás en el trámite.

Informó que la evaluación del proyecto se había reanudado tras una orden judicial derivada de un amparo que la firma interpuso ante la exigencia de estudios complementarios solicitados por la Semarnat.

El desarrollo se extendería hasta 980.05 hectáreas en la de isla Holbox, de las cuales se aprovecharán 93.21 hectáreas, que representan 9.51% del total de los terrenos. Las 886.84 hectáreas restantes, que representa 90.49% del total de la zona, se conservarían intactas según la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).