Cuestión Política

En Holbox impera la ley

El trasfondo del atractivo botín político en el que se ha convertido la Isla de Holbox, se debe de manera primordial, a la posesión de tierras, las cuales, muchas de ellas, fueron vendidas por los ejidatarios de esa ínsula a particulares, a los que ahora, ellos mismos, llenan ahora de improperios y ofensas, tan comunes de nuestra idiosincrasia.

Y es que nadie, solo los otrora parcelarios, decidieron sin asamblea de por medio –como mandan los cánones y porque se trata de un ejido- vender sus propiedades al mejor postor.

El conflicto que se ha suscitado en Holbox –localizado a 130 kilómetros al norte de Cancún– se debe a que 77 de 117 ejidatarios, decidieron vender sus terrenos de 100 metros lineales de playa, por 50 de fondo, cada uno en 5 millones de pesos. Y dinero que no se guarda o se invierte, se gasta; se deprecia. Así le pasó a la mayoría de quienes cedieron a inversionistas de Yucatán sus predios.

Fue en el año de 2005 cuando representantes de esos empresarios yucatecos, decidieron ofrecer atractivas cantidades de dinero a los dueños de la referida isla, para edificar hoteles, restaurantes y zonas de esparcimiento a lo largo de los poco más de 40 kilómetros que posee esa porción de tierra.

Hasta ahí todo iba bien. Empero, los conflictos comenzaron a suceder a partir de que las autoridades federales decidieron ordenar los programas de desarrollo de Holbox, con el fin de proteger las zonas de mangle y hasta la llegada del tiburón-ballena, uno de los atractivos de esa zona marítima.

En la regulación de predios, surgieron líderes falaces como el tal Josué Nivardo Mena, ex capitán de puerto de Lázaro Cárdenas, Quintana Roo y protegido de autoridades de Marina Mercante, de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, ordenado para cometer fechorías y el que con actas falsas, pretendió erigirse como Comisario Ejidal de Holbox.

Para fortuna de los nativos de esa isla, el miércoles, el Tribunal Unitario Agrario 44 (TUA) resolvió sentencia a favor en el Juicio de Nulidad por el Acta de Asamblea del expediente 333/2010 con lo que queda confirmado que Nivardo Mena no es, ni ha sido representante legal de los ejidatarios, ya que el acta, fue producto de recolección de firmas y no de una asamblea como dicta la ley.

Con la determinación jurídica, se confirma que Benigno Correa Moguel continúa como comisario Ejidal en función de que así lo establece la última acta de asamblea registrada, y a lo consignado en protocolos que marca la legislación vigente.

Tras la sentencia del TUA, Correa se manifestó a favor de continuar con el trabajo en beneficio de los 40 ejidatarios, así como de preservar el medio ambiente y buscar, junto con sus compañeros, impulsar un desarrollo que respete a los habitantes y sus valiosos recursos naturales.

Se dijo satisfecho con la actuación de los magistrados del TUA ya que se actuó conforme a derecho y se evitó el despojo, por parte de un supuesto líder, del patrimonio de los ejidatarios.

Señaló que su labor como Comisario Ejidal es velar por el interés de los ejidatarios y no por los de terceros que fueron engañados para lograr el apoyo del supuesto líder, quien les ofreció terrenos del ejido y no de él.