Cuestión Política

Crisis de Michoacán, culpa del PRI y PRD

La crisis política de Michoacán orilló a Fausto Vallejo Figueroa, a solicitar licencia al cargo de gobernador constitucional, toda vez que, arguyó, su salud no ha sido recuperada tras el trasplante de hígado que enfrentó en 2013.

Pese a lo que digan sus portavoces, Vallejo no pudo demostrar nunca que él era responsable de lo que acontecía en el estado, ni tampoco paliar la caótica situación que viven los michoacanos desde los tiempos de Lázaro Cárdenas Batel y Leonel Godoy, -ambos de extracción perredista- que dejaron hacer y deshacer a los llamados Caballeros Templarios y otras organizaciones criminales.

A partir de su llegada a la primera silla del Ejecutivo estatal, a Vallejo le endilgaron todos los pecados que arrastraron Cárdenas y Godoy, culpándolo de todo lo que ya se había sembrado desde aquellos sexenios de calamidad.

Hasta Silvano Aureoles, candidato perdedor de la elección que ganó Vallejo, injurió hasta la saciedad de las acciones que no emprendía con tino el propio Fausto, quien parecía extraviado ante los embates de la delincuencia.

Aureoles, actual senador de la república, y quien ya está apuntado de nueva cuenta, candidato a la gubernatura michoacana, en la elección que se efectuará el primer domingo de junio de 2015.

Y, por supuesto, para ganar reflectores nunca ha dejado de ser el crítico despiadado de Vallejo que, sin duda, descansará con el relevo a su mandato que, como se sabe, será sólo de 15 meses para dar paso a los comicios de referencia.

Lo único lamentable de la licencia solicitada por el gobernante es que responde a intereses políticos. Sin embargo, si la misma es en aras del encuentro de la estabilidad política de Michoacán: bienvenida. Hay que exterminar de una vez por todas las redes del narcotráfico.

Si en realidad el país camina por el sendero de la equidad y persiste en reaccionar a los programas trazados por el presidente Enrique Peña, ejecutados tanto por la Secretaría de Gobernación como por la Defensa Nacional y Marina, que sigan los cambios, porque sólo de esa forma llegaremos en el mediano plazo a la paz y a la seguridad permanentes.

BARBARA KAFERMAN

La empresaria Bárbara Kaferman, presiona a diversos funcionarios del gobierno del Estado de México para que su constructora sea más favorecida con gran parte de la obra pública que ejecuta el régimen mexiquense desde hace ya casi tres años.

Ya son varios los funcionarios que se quejan de la arrogancia y prepotencia con la que se dirige Kaferman, ya que presume ser asesora del gobernador y de que, según sus desplantes, tiene el visto bueno para conseguir mayores beneficios, por lo cual exige trato preferencial.

Al interior del gobierno se informó que ya se dio paso a la Contraloría del Estado de México y a la Secretaría de Obras para indagar del porqué del otorgamiento de edificaciones a la constructora de la empresaria la que debe ceñirse a la Ley de Adquisiciones del Gobierno del Estado de México, con el fin de que ésta no persista en violentarse.