Cuestión Política

Azucena Olivares apoya al PAN

A pesar de hundir a Naucalpan en la crisis más grave de su historia –dejó una deuda de casi 2 mil millones de pesos- Azucena Olivares no fue investigada, no obstante la serie de denuncias penales presentadas en contra de la otrora alcaldesa.

Esposa de uno de los caciques de la llamada "joya de la corona" mexiquense, Guillermo González Martínez -saquearon y se enriquecieron ilícitamente- en su afán protagónico, se dedican en "cuerpo y alma" a desacreditar al PRI y a sus candidatos en el municipio naucalpense.

Ambos personajes, quienes lanzan "fuego amigo" al tricolor, patrocinan la campaña del candidato de Acción Nacional a la alcaldía que robaron y quebraron, Edgar Olvera Higuera, con el único fin de que no obtenga la victoria en la elección del 7 de junio próximo, David Parra Sánchez, quien lleva una amplia ventaja al abanderado del blanquiazul.

Es lastimoso que tanto Olivares como su cónyuge se dediquen a resaltar los valores de un pillo como ambos, Edgar Olvera, con el fin de que su adversario, Parra Sánchez tenga enfrentamientos con los simpatizantes del PAN.

Habrá que reflexionar un momento para resaltar los "valores morales" de Olivares Villagómez y su esposo Guillermo González y recordar que la ex munícipe tiene denuncias penales pendientes.

Por desvío de fondos y prestaciones sindicales, el Sindicato Único de Trabajadores del Estado de México y Municipios, (Suteym) interpuso querella en su contra, al tiempo que ex síndicos y regidores de su ejercicio trienal, la demandaron por manejo fraudulento de aportaciones al fondo de retiro de los integrantes del cabildo que "presidió" Olivares.

En su oportunidad, René Palomares Parra, secretario local del Suteym presentó denuncia penal que interpuso contra la ex alcaldesa ante la Procuraduría General de Justicia del Estado de México, que se sigue en la carpeta de investigación 48335036- 0376912, por el desvío de fondos de los recursos y caja de ahorro de los trabajadores del ayuntamiento que sumaron más de 8 millones de pesos.

Aunado a ello, saqueó las arcas públicas. Sin tomar opinión ni convocar a una consulta entre los integrantes de su cabildo, bajó los sueldos a más de la mitad de como estaba el tabulador, a quienes integraron su gabinete.

Protegió a los comandantes de policía designados para todas las colonias que componen el hasta hace 20 años, el municipio más rico de la entidad, a quienes su esposo Guillermo Martínez se dedicó a esquilmar, sobornar y obligar a que delinquieran a favor de sus intereses muy personales.

Con todos esos agravantes, Olivares salió sin conflicto aparente del ayuntamiento, hace ya casi tres años. Y parafraseando el eslogan del whiskey británico, "sigue tan campante" en ayuda constante al mentiroso de Edgar Olvera, quien por cierto, ya fue denunciado por diputados federales del Revolucionario Institucional, por contumaz, cínico y bribón, ya que no cuenta con cédula profesional y se hace llamar "licenciado".

Es importante que el gobernador Eruviel Ávila Villegas ponga cartas en el asunto para que los personajes de marras saquen sus manos tramposas y ladronas del proceso federal que amenaza convertirse en un grave conflicto si no se adoptan medidas urgentes.