TORRE AZUL

No votar por los corruptos

La corrupción está devastando a México. Esa es la conclusión a la que inevitablemente se llega tras revisar el estudio “México: anatomía de la Corrupción”, elaborado por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). Las cifras que allí se presentan exhiben con crudeza las consecuencias negativas ocasionadas por quienes ejercen el poder político y económico sin escrúpulos.

De acuerdo al estudio, los niveles de inversión disminuyen hasta 5% por la corrupción, al igual que la pérdida en las ventas anuales de las empresas. 44% de éstas reconoce haber pagado un soborno, ya sea para agilizar trámites o con el fin de poder participar en licitaciones de los gobiernos.

Esto es inadmisible en una nación en la que su población demanda más y mejores fuentes de empleo.  No obstante, en vez de disminuir la corrupción crece. Entre 2008 y 2014, México perdió 31 lugares en el Índice de la Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional.

Por si fuera poco, entre 1996 y 2014, el número de menciones de la palabra ‘corrupción’ en la prensa pasó de 502 notas  y 27 titulares, a 29 mil 505 notas y 2 mil 587 titulares.

Es evidente que algo drástico debemos hacer. Coincido con Juan Manuel Portal Martínez, titular de la Auditoría Superior de la Federación, cuando afirma que la corrupción en nuestro país “es terrible, muchísimo más grande que el caso de una inmobiliaria o un inmueble”. No obstante, no debemos olvidar que, de acuerdo al estudio del CIDE y el IMCO, sólo el 2% de los delitos de corrupción denunciados por la propia Auditoría han recibido castigo. Por lo que, si esa inmobiliaria o los propietarios del inmueble no son castigados, terminará por fomentarse la corrupción en vez de inhibirla.

Por ello, el Sistema Nacional Anticorrupción y todo el andamiaje normativo que los legisladores le hemos otorgado al país y que Acción Nacional ha impulsado, necesita ser aplicado cuanto antes.  Sin embargo, el arma más poderosa que tenemos los mexicanos para combatir ese mal que tanto daña al país, es el voto.

Ya sabemos quienes han saqueado las arcas de la nación. Los conocemos demasiado bien.

Han estado allí por décadas, enriqueciéndose a costa del futuro de México; presumiendo en sus muñecas sus lujosos relojes; adquiriendo mansiones a contratistas carentes de ética; en fin. Quitémosles el poder, no votemos por los corruptos. 


Tuiter: @marcelotorresc