TORRE AZUL

El camino a seguir

La mayor parte de quienes hoy habitamos México no conocemos otra realidad: Tenemos al menos cuatro décadas en las que los problemas económicos, políticos y sociales dominan el panorama.

Algunas de las crisis han sido fruto de la corrupción y los malos manejos de gobernantes en turno; otras más han llegado como consecuencia de circunstancias globales que están más allá del control de las autoridades mexicanas. Lo cierto es que todas ellas han repercutido de manera negativa, mermando la calidad de vida de los ciudadanos del país. 

Tantos años y tantos males se han traducido en hartazgo. Sería necio no reconocer que la gente está cansada y que tiene múltiples motivos para estarlo.

Sin duda, el más sensible tiene que ver con la economía de las familias. El país no ha sido capaz de generar los empleos suficientes lo que se traduce en la creciente precarización de los salarios y en la pérdida del poder adquisitivo. No ha sido un capricho nuestra exigencia para que se dé marcha atrás a la reforma hacendaria y se tomen las medidas pertinentes para impulsar la inversión productiva y el mercado interno.

De muy poco sirven el resto de las reformas cuando el principal obstáculo para el desarrollo del país lo representa su propio gobierno, empecinado en seguir la ruta equivocada.Pero el asunto más crucial en este momento es recuperar el ánimo de los mexicanos. Sé que es una tarea titánica que no puede realizarse sólo con palabras ni con promesas sin fundamento. Pero es indispensable que todos trabajemos para lograrlo.

Hay que comenzar por reconocer que, pese a todo, hemos tenido avances.Se instaló hace unos días el Sistema Nacional de Transparencia y aunque a algunos les pueda parecer algo de poca monta, su concreción es de gran significancia para la forma de hacer política en el país.

Hay que recordar los múltiples intentos que desde la Presidencia se hicieron para “suavizar” la Ley General y para restarle autonomía al Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales.No obstante, el trabajo en sintonía de las fuerzas de oposición y las organizaciones de la sociedad civil logró imponer la razón y gestar una Ley que, si bien es imperfecta como todas las normas, representa un avance que fortalece nuestro estado de derecho.

La gran noticia es que juntos, políticos y ciudadanos, logramos algo en beneficio de México. Esa es la fórmula ideal y ese es el camino que los invito a seguir. 


Tuiter:@marcelotorresc