TORRE AZUL

Pensar en México

No hay actividad más noble que la política cuando ésta es comprendida como el camino que los ciudadanos tenemos para procurar el bienestar de la Nación. Hoy, tristemente, trascienden los ejemplos de quienes envilecen su ejercicio y utilizan el poder para enriquecerse de manera ilícita, con cargo a la población y a sus legítimas aspiraciones. Por desgracia la nota la dan los malos políticos. Constantemente nos enteramos por los medios de sus corruptelas, sus trampas, su frivolidad y su desdén por los asuntos más importantes del país. Pero las generalizaciones terminan por ser injustas y la que se hace en torno a los políticos mexicanos opaca el trabajo de muchas mujeres y hombres, de todos los partidos, que en verdad aman al país y entregan sus vidas a verlo cada vez más sólido, fuerte y vigoroso.


Me queda claro que la tarea es titánica; imposible para una mujer u hombre en solitario. Por eso es que más ciudadanos deben sumarse a la lucha. Cada quien desde su trinchera está ante la posibilidad de marcar la diferencia. Los estudiantes tomándose a pecho su formación, señalando a los docentes poco comprometidos y evitando cualquier forma de trampa o engaño.


Las madres y los padres de familia cultivando la armonía y las relaciones democráticas y equitativas en el seno familiar mismo, respetando los derechos de sus hijos, pero no utilizándolos como pretexto para desentenderse del acompañamiento y la buena educación que deben proporcionarles, en la búsqueda inagotable de hacer de ellos buenos ciudadanos.


Los trabajadores haciendo de la mejor manera posible su labor, sin escatimar esfuerzos y sin desperdiciar los recursos de sus empresas. Los empresarios entendiendo que su función social es la de generar condiciones de bienestar material y de satisfacción personal para la totalidad los miembros de sus organizaciones. Todos tenemos algo importante que hacer por México. Hoy hay muchos ciudadanos que han perdido la fe en las instituciones. Otros muchos viven convencidos de que la realidad no va a cambiar por más que se esfuercen. Lo cierto es que, si observamos hacia el pasado con una mirada objetiva, hemos logrado avances de los que podríamos sentirnos orgullosos, como el hecho de que hoy, pese a que la impunidad prevalece, podemos saber al menos quiénes son los que le  han robado y mentido a la Nación.


No nos detengamos. Sigamos adelante con nuestro esfuerzo honesto. Llego la hora de seguir pensando en México.


@marcelotorresc