TORRE AZUL

Fin a la violencia

¿Cómo no preocuparse por la inseguridad y la violencia? De acuerdo al índice 2015 del Instituto de Economía y Paz presentado hace unos días, México ocupa el lugar 144 de 162 naciones, es decir está dentro de los 20 países más violentos del mundo; es además el segundo con mayor inseguridad en todo el continente americano, superado sólo por Colombia. 

El estudio indica que los mexicanos destinamos 221 mil millones de dólares en combatir la violencia durante 2014, monto equivalente al 10 por ciento del PIB de ese mismo año; alrededor de 4 puntos porcentuales más que lo que se invirtió en Educación o en Salud.

Así de grave es el problema y así de urgente es su atención.No podemos esperar soluciones milagrosas para un mal tan profundamente arraigado. Pero sí debemos exigir que se atienda de manera responsable, desde los tres Poderes de la Unión y en los tres niveles de gobierno. Todo aquel que ostenta un cargo público, por menor que éste sea en su jerarquía, está obligado a cumplir con la tarea que le corresponda. 

Los servidores públicos debemos ser parte de la solución y no del problema. Por tal motivo indignan tanto los casos en los que alguna autoridad está involucrada en hechos de violencia como los que se presume ocurrieron en Apatzingán, Michoacán, en los que habrían participado elementos de la policía de aquella entidad, con el resultado de siete personas muertas. 

Como lo he venido señalando, sería lamentable que el gobierno o cualquier autoridad estuvieran involucrados en cuestiones al margen de la ley, porque su papel es velar por ésta, no pasar por encima de la misma. Los mexicanos demandamos vivir en un estado de derecho y no puede ser que una autoridad, sea cual sea su nivel, desatienda ese reclamo ciudadano pues no hay justificación alguna para no respetar, incluso, el marco normativo brindado por los Derechos Humanos. 

La impunidad debe terminar y no hay mejor lugar para hacerlo que en la casa propia, como indica el camino de todo buen juez.

Por eso estamos a la espera de que se abran las investigaciones y si existen irregularidades o ilícitos por parte de elementos policiacos de cualquier nivel, que sean sancionados. Y lo mismo debe pasar con todo aquel que abuse de la función pública. Hay que poner un alto a la violencia; nos está costando mucho: vidas, salud, bienestar, dinero, desarrollo, etc. Terminemos con la impunidad. Hagámoslo por México.  


Face: marcelotorresc     @marcelotorresc