TORRE AZUL

Disciplina Financiera

Los coahuilenses lo sufrimos en carne propia. La falta de disciplina financiera en la pasada administración estatal, condujo a la adquisición de créditos –algunos de ellos contratados de manera ilegal- por más de 36 mil millones de pesos. Así surgió la megadeuda. 

Más allá de las evidencias de corrupción e impunidad que la acompañaron, lo cierto es que el futuro del estado se encuentra empeñado. Tras las renegociaciones avaladas por la mayoría priista en el Congreso local, los empréstitos rondan en la actualidad los 39 mil millones.

Como proporción a las participaciones federales, el nuestro es el estado más endeudado de México, con un 279%. Deberemos destinar al menos 30 años para pagar.Por desgracia Coahuila no es el único caso. En los últimos siete años, la deuda de estados y municipios se ha disparado más de 150%, alcanzando ya los 510 mil millones de pesos.

Esto no sería tan grave si dichos recursos hubieran sido destinados a crear infraestructura, en particular aquella que sirve para potenciar las capacidades productivas de una entidad o región. Pero, no ha sido así.  

El 70 por ciento de los recursos provenientes de créditos fue empleado por gobernadores y alcaldes para cubrir gasto corriente, es decir, para la nómina. De acuerdo al último reporte del Banco de México, correspondiente a febrero de 2015, el financiamiento que otorgó la banca comercial a los ayuntamientos y entidades federativas aumentó 4.2 por ciento, el mayor repunte desde diciembre de 2013. Había pues que poner un alto al excesivo endeudamiento, se trataba de una bomba de tiempo que se hacía necesario desactivar. 

La Cámara de Diputados, el Senado de la República y, hasta el momento, 19  de los Congresos locales, aprobamos la reforma constitucional en materia de disciplina financiera de estados y municipios con la que se pondrá fin al abuso y al desorden en la contratación de deuda pública.

Era una cuestión de máxima responsabilidad con el país. Nadie puede salir adelante, si sistemáticamente gasta más de lo que ingresa. Menos si esos recursos adicionales los despilfarra en cosas improductivas. Lo que aplica para las personas también es válido para estados y municipios. Todos necesitamos de disciplina financiera.

Ahora, los mexicanos contamos con herramientas que, al igual que la Ley General de Transparencia y que el Sistema Nacional Anticorrupción que impulsamos, nos protegen de los malos gobernantes. Hagamos uso de ellas. 


Face: marcelotorresc y tuiter: @marcelotorresc