CABLE A TIERRA

Las crinolinas anchas

Cada año que Coahuila y Durango viven un proceso electoral los políticos hablan de la “madre” de todas las peleas. El proceso que vivirá Coahuila también merece ese calificativo porque los políticos estiman que renovar el Congreso del Estado representa, después de los municipios, el objetivo primordial de cualquier mandatario estatal. De hecho, la percepción es que los  partidos más fuertes del estado pueden tener igualdad de oportunidades para disputarse los 16 distritos que se pelearán en julio, se habla también de la enésima desintegración del gabinete moreirista porque algunos de sus secretarios posiblemente compitan, con la bendición de Rubén Moreira.
Luego de la derrota del PRI en municipios como Saltillo, Monclova y Acuña a manos del PAN, se pinta un escenario complicado para ambos institutos políticos. Para el primero, porque la dosis pudiera repetirse y para el segundo, porque la misma ambición de ganar pudiera acentuar las divisiones de las tribus. La fortaleza del PRI es su unidad y lo institucional de sus afiliados, mientras que en el PAN bajo el esquema de democracia, los grupos “jalan la cobija” para su lado.
De entrada, en el PAN ya se están despertando las pasiones y el arrebato por los distritos. De los cuatro que tienen su cabecera distrital en Torreón, el 9 –el más panista de todos- se lo disputan todos los “notables”, pero también hay tiradores para otros. Es obvio que el problema tendrá “cabecera” en las plurinominales porque algunos militantes y ex candidatos se sienten merecedores para ese premio. Sin embargo, los alcaldes ganadores de la tríada Saltillo, Monclova y Acuña van a querer quedarse con ese regalito para sus incondicionales. Por cierto, Saltillo es cabecera distrital en cuatro distritos; Monclova y Acuña, uno cada uno. Si los “egos” lo permiten puede ser que la estrategia prevalezca por encima de la ambición personal, lo que parece complicado porque las “crinolinas” están muy anchas. Lo lamentable es que la negociación al interior de los partidos no necesariamente significa que los mejores perfiles representen a los ciudadanos en el Congreso, como siempre.


marcela.moreno@milenio.com