CABLE A TIERRA

Ojos bien abiertos

Dicen los religiosos que el triunfo del Demonio consiste en hacerle creer a los seres humanos que no existe. Y así, el mal invade todo como la humedad. Cuando menos lo pensamos tenemos un problema serio: el moho se apoderó de todo. La ciudadanía no se ejerce. Los politiqueros, que no los políticos, han convencido a todos de que el derecho a conocer lo que hacen, a exigir resultados de sus acciones como gobernantes, a demandar su remoción si sus actos son contrarios a los intereses superiores son temas propios de “rebeldes sin causa”, de inconformes y de alborotadores. ¿Quién trabaja para quién? ¿El ciudadano es súbdito de los politiqueros? ¿Los politiqueros son los “jefes” del ciudadano?


Al igual que el Demonio, quienes ejercen la política a la mexicana han convencido a muchos ciudadanos de que no es correcto contrastar la realidad con los universos alternos de las primeras autoridades. Y los ejemplos cunden en todos los ámbitos gubernamentales. Desde un director de una institución médica hasta un alcalde o gobernador el treparse al ladrillo del poder “marea”. “Elevarse” unos pocos centímetros del suelo puede generar una perspectiva distinta a quienes gobiernan o administran los bienes del país en el sistema de salud o educativo.


Más preocupante que todo ese fenómeno de marearse en un ladrillo y sortear la crítica cuando no se ejerce el cargo público con responsabilidad y transparencia  resulta el hecho de que universitarios, futuros profesionistas, decidan dejar los espacios para informarse, porque no les resultan “entretenidos”. Las malas noticias pueden ser agobiantes, pero cerrar los ojos al mal, no lo hace desaparecer. Éste, seguirá existiendo.


¿A quién le conviene tener a una población ajena a las malas noticias?  ¿A quién le conviene hacerle creer a los más jóvenes que el mal no existe y que todo su mundo debe girar en torno a la diversión, el consumo, el espectáculo?


El encuentro con el Demonio no será grato, porque el mal no es rojo y no tiene cuernos. Se escapa de los penales de alta seguridad o gobierna con total libertad e impunidad.


@marmor68