CABLE A TIERRA

Más allá del laberinto virtual

Cada día es más complicado encontrar los garbanzos de "a libra" entre ese tsunami "informativo" que nos vende lo grotesco como rentable, a tanto Lady y Lord de lo cuestionable y a figuras "populares" por la cantidad de likes que acumulan.

Darse un paseo por las redes sociales es como viajar dentro de un laberinto. Decía un reconocido periodista que no se sabía si en el camino tendrías la suerte de toparte con un ángel o un demonio, un asesino serial armado con cuchillo o un santo y si los mismos, te llevarían a su infierno o a su cielo.

En las redes sociales encuentras el festín a lo absurdo, a lo banal, a lo ridículo y un like, es falso como símbolo de popularidad. De hecho, es más falso que los billetes con los que juegas al Monopolio. Se trata de una riqueza ficticia, pues.

Cada día es más complicado encontrar los garbanzos de "a libra" entre ese tsunami "informativo" de las redes y de los portales que nos venden lo grotesco como rentable, que nos venden a tanto Lady y Lord de lo cuestionable y a figuras "populares" por la cantidad de likes que acumulan.

Este suplemento, en cambio, pondera lo real. Valora los esfuerzos de jóvenes mentes creativas, de los liderazgos marcados por buenos deseos, deseos auténticos de hacer progresar a esta comunidad lagunera, que de tanto en tanto, pierde su identidad por la colindancia de dos estados y la división que generan los políticos.

Son personajes que contra todos los pronósticos emprenden y le dan fama, de la buena, a La Laguna en dónde estén.

Son liderazgos enfocados a destacar en ramas como el comercio, las finanzas, las causas sociales, la ciencia, los derechos humanos, las artes, la defensa de la tierra.

Gente con otro "chip" en la cabeza, gente con sed de triunfo colectivo, nuevas generaciones de laguneros que pueden provocar cambios.

Hoy que arranca la cuenta regresiva para que Milenio La Opinión Laguna cumpla su primer centenario le rendimos homenaje a esas mentes inquietas que creen que el mundo puede ser modificado, para bien.

Contamos sus historias de triunfos, de inquietudes, de esfuerzos sin tantos likes y sin billetes de Monopolio.

La idea es que entendamos que hay formas distintas de ver la vida, donde la tolerancia, la equidad, la justicia y la esperanza tienen cabida para una región que aún supera sus propios temores y está buscando su vocación, su identidad, su camino.

En esta trayectoria al primer centenario les quisimos recordar que en La Laguna hay talento, fortaleza e innovación, basta no olvidarlo.