CABLE A TIERRA

Compasión eficiente

A pesar de la violencia vivida, a pesar del deterioro económico, a pesar del desaliento de las nuevas generaciones y la escasa confianza en las instituciones de todo tipo, los torreonenses se organizan y despiertan del letargo social. Resulta refrescante que en los últimos tres años los ciudadanos imponen agendas a las autoridades, con mucho o regular éxito.

Con una veintena de universidades en la Comarca Lagunera de Coahuila y Durango tendríamos que tener una sociedad más exigente para con la autoridad, más incluyente y paritaria, además de tolerante con quienes optan por vidas alternativas. 

La agenda que han impuesto las asociaciones ciudadanas es amplia: desde el rescate de calles hasta una nueva oferta cultural; desde la movilidad urbana con la incorporación de la bicicleta hasta la paridad política; desde la exigencia de mejores servicios, hasta la incorporación de políticas de equidad y género.

La demanda es alta y de pronto la respuesta de los políticos es lenta y reactiva, más que proactiva.

En ese marco, las palabras de Ignacio Algara Cossío, académico, escritor y coordinador de Respuestas Solidarias , A. C. abonan mucho a ese trabajo semilla de los ciudadanos. El “Llanero Solitario”, como se define así mismo, está convencido de que la pobreza se puede superar, aún sin los políticos y los apoyos gubernamentales como ha sucedido en la India y China. Así lo dijo a un grupo de líderes de opinión en un encuentro organizado por la ULSA y el CIESLAG en Gómez Palacio, Durango.

Su propuesta es tan sugerente como inquietante: que no haya ningún lagunero en pobreza extrema para 2030. La fórmula puede ser tan simple o tan complicada como se quiera, pero con un motor: los universitarios. La educación, propone, no puede ser sólo de calidad. Tenemos que lograr que los universitarios piensen en los pobres. No por temor a la violencia que se pueda engendrar en la miseria, sino por solidaridad, por amor al semejante. 


@marmor68