Mercados en perspectiva

Fortaleza del dólar devalúa monedas de AL

Esta semana hubo algunas noticias interesantes.

En México, dos francamente buenas: la primera fue el aumento de las ventas al menudeo a mayo, que mostraron un crecimiento de 5 por ciento en el año, lo cual demuestra que el consumo está mejorando.

La segunda fue que salió la inflación en la primera quincena de julio en 0.09 por ciento, muy por abajo de la estimación de la mayoría de los analistas, de 0.19 por ciento.

Con este nuevo dato de inflación, la acumulada en los últimos 12 meses se sitúa en 2.78 por ciento —la más baja en los últimos 40 años—; además con una inflación tan baja, el Banco de México no estará presionado a subir su tasa de referencia y podrá esperar pacientemente a que la Reserva Federal eleve la suya. Después de dicho evento, nuestro banco central hará lo propio.

En el ámbito internacional destaca que en Grecia el parlamento aprobó las reformas pendientes para que el proceso del tercer rescate siga
su curso.

En Estados Unidos dos datos fueron importantes: un incremento robusto en la construcción de casas y una fuerte disminución de solicitudes de ayuda para el desempleo; con esos datos se fortalece la posibilidad de que la Fed incremente las tasas en septiembre.

A pesar de lo anterior, los mercados, con excepción de Asia, estuvieron del lado negativo; las razones fueron varias, siendo las más importantes la fortaleza del dólar y la debilidad de las materias primas, no solo el petróleo, que está abajo de 50 dólares el barril, sino también los metales
industriales y preciosos, así como los productos agropecuarios.

Por otro lado, algunas empresas transnacionales muestran ingresos menores,  producto de la misma revaluación del dólar, que disminuye el valor de las ventas que se realizan fuera de EU.

La fortaleza del dólar es la principal razón por la cual las monedas de países emergentes, como los latinoamericanos, han sido afectadas.

En lo que va del año el peso se ha devaluado 9.4 por ciento; el real brasileño, 23.8; el peso chileno, 8.22, y el peso colombiano, 19.24 por ciento; menos nuestro país, los demás son principalmente exportadores de materias primas que han perdido mucho valor ante la  solidez de la moneda estadunidense.

En el caso de México el petróleo ya no es tan importante, pues en forma neta (exportación de crudo menos importación de gasolinas) representa menos de 5 por ciento de nuestras exportaciones; sin embargo, el mundo nos sigue percibiendo como una economía petrolera. En el mediano plazo el mercado reconocerá que somos un gran exportador de manufacturas y no de materias primas; esto repercutirá en nuestra moneda en forma positiva.

Vale la pena destacar que en los mercados mexicanos y estadunidenses la mayoría de los reportes están por arriba de las estimaciones, lo cual le sigue dando, a mediano plazo, impulso a las bolsas.

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