Cuando el 2018 nos hace recapitular el pasado para poder vivir en paz el presente

Año nuevo y la certeza de que viene más de todo: proyectos, trabajo, amor, más estar con la familia y amigos. Más tiempo para nosotros mismos. Este 2018 es para balancear. Tenemos que recargar todo lo que no pudimos hacer en el anterior, pero que en este seguro haremos realidad.

Ese viaje, esa escapadita, ese conocer aquel restaurante al que tanto querías ir, ese primer beso, esas ganas de correr tu primer kilómetro, ese primer mes de gimnasio, ese curso que hace tiempo te gustó. La vida se nos está yendo cada vez más rápido ¿Podemos hacer algo? Debemos vivir mejores momentos para el recuerdo. ¿Qué es lo que verdaderamente quieres para ti este año?

Este primer mes se vale utilizarlo de prueba. Y la mejor prueba es saber que podemos y que hoy estamos más vivos que nunca. ¿Qué harás para conseguir lo que tanto anhelas? ¿De qué manera te sorprenderá la vida ahora que estás alerta?

Hay que trabajar duro pero soñar más; nos estamos olvidando de pasarla bien en el trayecto de cada proyecto que emprendemos.

La competencia le quita cada vez más la sonrisa a los objetivos. Vive ligero, vive con austeridad, vive con más sencillez pero sobre todo con más ganas de personar a los que te hicieron daño durante el camino. Enero es un buen mes para perdonar, para dejar atrás las cargas. Aunque, dicen que también es el mes en el que más promesas se rompen… evita entrar en ese porcentaje. La vida es bella; entreguémonos más la paz al mundo. Llenemos a los que queremos de más amor y cariñito sin que haya de poner en medio una fecha especial. Este 2018 rompamos esquemas, dejemos que la vida fluya y nos lleve con ella. El tiempo no regresa…tenlo siempre en cuenta. Disfruta mucho de quien quieres, regálale más de tu tiempo. No sabemos si este será el último año que podemos estar cerca de quien nos importa.

Hace algunos días pensaba en todas las cosas que pasé y me fortalecieron, todos esos malos momentos que al final me di cuenta que resultaron buenos o a mi favor. La vida, los momentos, los respiros, el nuevo año y todo lo que tenga que ver con la humanidad puede cambiar si así lo queremos.

No te quedes con aquello malo que te ocurrió, no te aferres al pasado, deja las lágrimas para cuando en verdad las necesites… sólo para que puedan entregarte paz. Hay que iniciar con fe, con ganas de trabajar, con proyectos, con familiares y los brazos abiertos, esa es la verdadera felicidad, la que deberá acontecer en este 2018.